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quinta-feira, 6 de fevereiro de 2014

Liga Católica en EEUU: Informe malicioso e impreciso de ONU contra Vaticano no tiene fundamento

NUEVA YORK, 05 Feb. 14 / 06:32 pm (ACI).- El director de la Liga Católica en Estados Unidos, Bill Donohue, escribió una aguda crítica al informe que el Comité de los Derechos del Niño de la ONU presentó hoy en el que pide al Vaticano cambiar su postura ante el aborto y la homosexualidad para, supuestamente, superar el problema de los abusos sexuales. El líder católico rebati'o una a una las imprecisiones y mentiras del documento de 15 páginas.

Bill Donohue señala que el texto “no contiene ni una sola nota al pie o cualquier otro modo de explicación, pero sí proporciona una gran cantidad de pruebas en cuanto a su verdadera agenda”. “El comité de la ONU utiliza el abuso sexual de menores como pretexto para su verdadero objetivo: quiere que el Vaticano se someta a su autoridad, y no sólo en los casos que involucran el derecho internacional: quiere la Iglesia Católica cambie el Derecho Canónico y adopte una ética sexual secular. De ese modo, constituye uno de los más ambiciosos esfuerzos jamás efectuados por un comité de la ONU, que es además profundamente ignorante de los datos”.

En la página 3 del informe, prosigue Donohue, “el comité señala que la Santa Sede debe ‘adoptar las medidas necesarias para retirar todas sus reservas y para garantizar la primacía de la Convención [de la ONU] sobre las leyes y reglamentos internos’. (Su énfasis) es bastante explícito: ‘el Comité recomienda que la Santa Sede haga un estudio exhaustivo de su marco normativo, en particular, del derecho canónico, con el fin de garantizar el pleno cumplimiento de la Convención’".

En otras palabras, continúa, “la enseñanza de la Iglesia Católica, el magisterio, es decir, el Papa en comunión con los obispos, debe ceder ante la ONU. Eso equivaldría a pedirle al Congreso de los Estados Unidos que se asegure de que sus leyes se ajusten a las de la ONU”, algo que considera una muestra de una “arrogancia sin par”.

En las páginas 12 y 13, indica Donohue, el comité dice que no solo quiere que la Iglesia Católica cambie sus enseñanzas sobre el aborto y la anticoncepción, sino que también dice la Iglesia tiene que hacer más en cuanto al VIH /SIDA.

“Es dolorosamente obvio que estos especialistas no han pensado bien este asunto. A saber: si todo el mundo siguiera las enseñanzas de la Iglesia en cuanto a la sexualidad, no tendríamos este problema en primer lugar. Para ser exactos, los que adquieren el VIH / SIDA por lo general lo hacen porque viven una vida imprudente, en claro contraste con la súplica de la Iglesia por la abstinencia”.

El comité está tan determinado a mandar a la Iglesia que exige un cambio en el Derecho Canónico y se dirige el Vaticano “para pedir que las escuelas católicas cambien sus libros de texto y eliminen supuestos ‘estereotipos de género’. Esto no sólo es un ejemplo más de su abuso de poder sino que el comité no proporciona una sola evidencia para sostener su exigencia”.

Donohue comenta luego que “alguien debería decirles a estos expertos que el Vaticano no le dice a las escuelas católicas qué libros de texto o planes de estudio debe adoptar. Pero para los fanáticos del control, el delegar es un concepto difícil de entender”.

El comité instruye luego al Vaticano sobre la necesidad de tener "programas de concientización", instando a "la formación sistemática" para aquellos que trabajan con menores. “¿Acaso no saben quiénes comenzaron estas iniciativas? Nosotros no somos los que carecemos de programas de capacitación obligatorios: los culpables se encuentran en otras comunidades religiosas y en las escuelas públicas. Esto explica por qué el abuso sexual no es un problema en las comunidades católicas actualmente como si es un problema en otros lugares. El comité tiene que ponerse al día, suponiendo que tenga un verdadero interés en el tema”.

En la página 8 el comité pide al Vaticano que ponga fin a los castigos corporales, señalando que debe modificar "las leyes, tanto del Derecho Canónico como la de la Ciudad del Vaticano". Irónicamente, la ONU detalla cómo diez mil niños sirios han sido asesinados y torturados en los últimos tres años.
Los niños en Siria, explica Donohue son violados y golpeados "con objetos de metal, látigos y bastones de madera y metal" y también les arrancan las uñas de las manos y los pies. Reciben choques eléctricos en los genitales y son quemados con cigarrillos. La mayoría de estos actos de barbarie son perpetrados por agentes del gobierno. “Sin embargo, no hay una sola demanda para que las autoridades sirias cedan ante la ONU. Allí están demasiado ocupados preguntándose si la hermana Mary Alice está golpeando con una regla a algún alumno inquieto”.

Bill Donohue precisa que “el único intento de aportar pruebas es un fracaso colosal: en la página 7 se cita a las Lavanderías de la Magdalena como una institución que obligó a muchachas a ‘trabajar en condiciones análogas a la esclavitud y fueron a menudo objeto de un trato inhumano, cruel y degradante, así como de abuso físico y sexual’. Esto es una mentira total: el Informe McAleese, una investigación autorizada por el gobierno irlandés, muestra que nada de eso es cierto”.

Finalmente, el informe dice que la Iglesia necesita poner fin a la práctica de las “cajas para bebés”. En muchos países hay estas cajas junto a orfanatos. Se ponen ahí para permitir que muchachas embarazadas fuera del matrimonio o que no pueden cuidar a sus bebés, le permitan a otros criar a sus pequeños.

Esto concluye Donohue, “es una práctica humana, una que se practica ampliamente en Corea del Sur. Lo que no es humano es matar a los bebés en el útero, que es precisamente lo que el comité de las Naciones Unidas recomienda. Por pura demagogia, no hay forma de superar este informe. Es tan malicioso como impreciso”.

L'Onu dichiara guerra alla Chiesa - di Massimo Introvigne

In NBQ 

Il 5 febbraio 2014 il Comitato per i Diritti del Fanciullo delle Nazioni Unite ha diffuso un rapporto di sedici pagine sulla conformità dei comportamenti dello Stato della Città del Vaticano alla Convenzione delle Nazioni Unite sui Diritti dell’Infanzia, cui la Santa Sede ha aderito «con riserva». L’adesione con riserva – che peraltro la Santa Sede aveva affermato di poter superare in futuro – è dovuta al timore che la Convenzione autorizzi un’eccessiva ingerenza di organi delle Nazioni Unite negli affari interni degli Stati sottoscrittori. Per questa stessa ragione il Parlamento degli Stati Uniti non ha mai ratificato la Convenzione, che pure il governo americano aveva firmato nel 1995, così che negli USA non è mai entrata in vigore.

Prima di esaminare il documento – la cui superficialità e faziosità ideologica lasciano davvero perplessi, e giustificano ampiamente le riserve quanto ai rischi d’ingerenza e violazione dei diritti sovrani degli Stati – occorre precisare che cos’è il Comitato per i Diritti del Fanciullo. Si tratta di un corpo di diciotto esperti eletti dagli Stati che hanno aderito alla Convenzione, le cui raccomandazioni non sono giuridicamente vincolanti. Si tratta dunque di una delle innumerevoli commissioni di esperti delle Nazioni Unite, per di più nominata con il «manuale Cencelli» dell’ONU, che tende a dare qualche posticino in qualche commissione a tutti gli Stati.

Tanto per dare un’idea, uno dei diciotto membri, che ha funzione di vice-presidente, è stato designato dall’Arabia Saudita, e fino al 2013 un altro membro veniva dalla Siria, noti esempi di tutela dei diritti umani in genere e di quelli dei bambini – e delle bambine – in specie. Durante l’indagine sulla Santa Sede (anche il suo mandato è scaduto nel 2013) la personalità più in vista, influente e nota del Comitato è stata la peruviana Susana Villarán, sindaco di Lima e cattolica «adulta» in perenne polemica con i vescovi del suo Paese, in particolare con il cardinale arcivescovo di Lima mons. Juan Luis Cipriani, per il suo sfrenato attivismo a favore del «matrimonio» omosessuale, dell’ideologia di genere e dell’aborto. Nota marciatrice dei gay pride, la Villarán si è distinta per i suoi attacchi alla Chiesa in materia di aborto e di omosessualità e ha simbolicamente «sposato» – il «matrimonio» omosessuale in Perù per ora non c’è – coppie di persone dello stesso sesso, fra cui la sua compagna di partito e stretta collaboratrice Susel Paredes e la sua «fidanzata» Carolina. Provocatoriamente, le cerimonie si sono svolte nel Parco dell’Amore di Lima, dove tradizionalmente gli sposi peruviani si fanno fotografare sotto la celebre statua «Il bacio» dello scultore Victor Delfín.

Chiarito dunque con chi la Santa Sede si è trovata ad avere a che fare, leggiamo insieme il bizzarro documento. Il Comitato nota una serie di settori dove la Santa Sede non rispetterebbe la Convenzione sui Diritti dell’Infanzia, e raccomanda al Vaticano le opportune riforme. Esaminiamo i settori principali. Primo: omosessualità – che non c’entra molto con i diritti dell’infanzia, ma viene fatta rientrare affermando che il Comitato si preoccupa di tutelare «gli adolescenti e i bambini gay, lesbiche, bisessuali e transgender». Per difendere questi bambini precoci il Comitato invita la Chiesa a seguire «la dichiarazione progressista rilasciata da Papa Francesco nel luglio 2013» – il famoso «chi sono io per giudicare?», che però si riferiva alle persone, che certo non vanno mai giudicate in quanto tali, e non ai comportamenti o alle leggi – e a ripudiare «i precedenti documenti e dichiarazioni sull’omosessualità». Come questa entrata a gamba tesa nel campo della dottrina morale cattolica rientri nelle competenze di un Comitato per i Diritti del Fanciullo non è veramente spiegato.

Secondo: uguaglianza fra uomini e donne. La Santa Sede è criticata perché non usa sempre un linguaggio «gender inclusive» e perché parla di «complementarietà» del ruolo maschile e femminile, il che implica che i due ruoli siano diversi, il che è contrario all’ideologia che il Comitato vuole imporre.

Terzo: punizioni corporali. Dopo un excursus sulle Case Magdalene irlandesi, che mostra come i membri del Comitato passino troppo tempo al cinema e abbiano visto il pessimo film di Peter Mullan – a parte le imprecisioni, il tema non sembra di bruciante attualità posto che l’ultima di queste case è stata chiusa nel 1996 –, il rapporto si schiera contro qualunque forma di punizione corporale, con considerazioni non solo pedagogiche, che potrebbero essere in parte condivisibili, ma anche teologiche. Si chiede che la Santa Sede «si assicuri che un’interpretazione della Scrittura tale da non giustificare le punizioni corporali si rifletta nell’insegnamento della Chiesa e […] sia incorporata nell’insegnamento e nell’educazione teologica». A prescindere dal merito, è interessante notare come il Comitato pretenda addirittura di dettare alla Chiesa come vada interpretata la Sacra Scrittura.

Quarto: pedofilia. Con una completa assenza di note e riferimenti precisi, si parla di «decine di migliaia» di bambini vittime dei preti pedofili. Sarebbe interessante sapere da dove vengono queste statistiche, mentre si sa da dove vengono certe informazioni contenute nel rapporto su un presunto intervento del 1997 del nunzio in Irlanda monsignor Luciano Storero (1926-2000) perché i vescovi irlandesi nascondessero i preti pedofili alle autorità civili. Vengono da un attacco del 2011 del governo irlandese alla Santa Sede, pieno di inesattezze, cui la Santa Sede – come abbiamo a suo tempo documentato su queste colonne – ha risposto in modo dettagliato.

Intendiamoci: questo giornale ha sempre premesso a ogni discorso sui preti pedofili che purtroppo, come ci hanno insegnato Benedetto XVI e Papa Francesco, la pedofilia nel clero è un dramma reale, non inventato, che non va nascosto e di cui vanno indagate le cause, che derivano anzitutto dal diffondersi di una morale «lassista» e «progressista» nei seminari e tra i sacerdoti. Tuttavia il rapporto riprende statistiche folkloriche e accuse indiscriminate. Loda alcune misure introdotte dalla Santa Sede nel 2013, ma dimentica tutte quelle precedenti, in un maldestro tentativo di contrapporre il Vaticano di Papa Francesco a quello di Benedetto XVI. Soprattutto, si dimentica di dire che queste misure hanno funzionato, e possono costituire anzi un modello per altre istituzioni che hanno gli stessi problemi di pedofilia e che sono assai meno vigorose della Santa Sede nel contrastarli. Mi scuso per lo spot pubblicitario, ma devo rimandare al libro appena uscito che ho scritto con lo psicologo Roberto Marchesini «Pedofilia. Una battaglia che la Chiesa sta vincendo» (Sugarco, Milano 2014), dove si troveranno dati e cifre precise.

Quinto: aborto. Dopo avere evocato il consueto caso pietoso della bambina brasiliana di nove anni che aveva abortito nel 2009, il Comitato «richiede con urgenza alla Santa Sede di rivedere la sua posizione sull’aborto e di modificare il canone 1398 del Codice di diritto canonico relativo all’aborto, allo scopo di precisare le circostanze in cui l’aborto è permesso». A questa «urgenza» ha già risposto Papa Francesco nell’esortazione apostolica «Evangelii gaudium»: s’illude chi si aspetta «che la Chiesa cambi la sua posizione su questa questione. Voglio essere del tutto onesto al riguardo. Questo non è un argomento soggetto a presunte riforme o a “modernizzazioni”. Non è progressista pretendere di risolvere i problemi eliminando una vita umana».

Sesto: contraccezione. La Santa Sede è invitata a «garantire agli e alle adolescenti l’accesso alla contraccezione», che peraltro non è un’alternativa all’aborto, visto che contemporaneamente va loro garantita la «salute riproduttiva» il che, come si è visto, implica modificare la dottrina cattolica sull’aborto.

La Chiesa – lo abbiamo detto – ha più volte riconosciuto le responsabilità di un certo numero di preti e vescovi nel vergognoso dramma della pedofilia, e ha preso misure drastiche che si stanno rivelando efficaci. Questo documento tuttavia è la prova di come la tragedia dei preti pedofili sia usata come pretesto e come clava per aggredire la Chiesa Cattolica e ingiungerle «con urgenza» di cambiare la sua dottrina in materia di omosessualità, aborto e contraccezione, affidando a commissioni di esperti «politicamente corretti» perfino l’interpretazione della Sacra Scrittura.

Il 18 novembre 2013, citando il romanzo Il padrone del mondo di Robert Hugh Benson (1871-1914) Papa Francesco ha denunciato il tentativo totalitario d’imporre alla Chiesa la «globalità egemonica» del «pensiero unico». I poteri forti – fra cui rientrano certamente certi comitati di certe organizzazioni internazionali – ci dicono, ha detto il Papa, che «dobbiamo essere come tutti, dobbiamo essere più normali, come fanno tutti, con questo progressismo adolescente». Poi purtroppo «segue la storia»: per chi non si adegua al pensiero unico arrivano, come ai tempi degli antichi pagani, «le condanne a morte, i sacrifici umani». Sbaglia chi pensa che siano cose di un passato remoto, «Ma voi – ha chiesto il Papa – pensate che oggi non si facciano, i sacrifici umani? Se ne fanno tanti, tanti! E ci sono delle leggi che li proteggono». È perché la Chiesa si oppone a queste leggi che, usando la tragedia – reale – della pedofilia tra il clero come punto di partenza e come pretesto, la si colpisce con aggressioni che stanno ormai diventando intollerabili.


terça-feira, 7 de maio de 2013

Amparo, exrevolucionaria y funcionaria de la ONU: «Mi trabajo era destrozar la fe de los católicos»

In RL 

Amparo lo tuvo claro. Era la Virgen María quien le hablaba.

Todo sucedió cuando recibió un disparo de la policía en plena refriega. Cuando despertó en el hospital decidió que su vida debía cambiar radicalmente.

Su “enfangada” vida debía dar un giro de 180 y dejar de lado su servilismo político y su vida de pecado, y dedicarse a las mujeres y a los niños buscando su auténtico bien.

Un abuelo católico
Ella había nacido en una familia muy normal de Ecuador. Su fe era tradicional, de Misa dominical y poco más. La excepción de la regla fue su abuelo, quien sí vivía una auténtica vida cristiana.

En cierta ocasión, siendo Amparo adolescente y de camino hacia el ateísmo, su abuelo le dejó unas palabras que no habría de olvidar nunca. Estaban entrando en una iglesia, y ante una imagen de la Virgen le dijo: “Mírala a los ojos. Ella es la única que te va a salvar y la que te va a llevar a la fe”. La cosa quedó ahí.

El resto fue una caída libre: expulsada del colegio por pelearse con una monja, y un encuentro con evangélicos que acabaron de rematar su camino rebelde y ateo.

La revolución y las izquierdasEran los años 70 y 80, y la oferta social que Amparo encontró fuera de la Iglesia era la de los movimientos revolucionarios, la teología de la liberación marxista, el Che Guevara, los movimientos feministas, abortistas, el indigenismo y ese largo etcétera. Se metió de cabeza en todo ello.

Si algo no se le puede reprochar a Amparo es que no fuera una persona coherente con sus principios. Y tomó todas las banderas, las abrazó y se dedicó a ellas. Lo mismo la encontrábamos en una confrontación armada o en una manifestación antigubernamental, que en una campaña a favor de los derechos reproductivos de las mujeres, es decir, promoviendo los anticonceptivos y el aborto.

Se radicaliza en EspañaComo la situación política en Ecuador se complicó, su padre la envió a España a estudiar Pedagogía Social. En este país obtuvo su título universitario, pero también su radicalización política y el contacto con otros movimientos revolucionarios, ateos y anticlericales.

Ya de vuelta a Ecuador, su visión feminista y de izquierdas casaba perfectamente bien con las políticas que lleva a cabo la ONU en Latinoamérica, así que gracias a ello y a su formación llegó a ser responsable en Ecuador del programa de la UNFPA, es decir del Fondo de Población de las Naciones Unidas, desde donde contaba con todos los millones de dólares que necesitase para cumplir, o mejor dicho, imponer los programas contrarios a la natalidad, a favor del aborto y la anticoncepción.

Mi trabajo: quitar la fe a los católicos Amparo ha explicado en la cadena católica de televisión EWTN que “los grupos comunistas y socialistas saben que la única institución que puede romper sus mentiras es la Iglesia Católica. Entonces –confiesa- lo primero que buscas son argumentos que puedan destrozar la poca fe que tienen los católicos. Ves las noticias o vas detrás de ese sacerdote que no está viviendo su vida en gracia con Dios… Lo publicas y lo sacas en la prensa… Y –concluye- si hay que callar que en Ecuador, el 60% de las obras de ayuda a la gente pobre están en manos de la Iglesia, pues se silencia”.

Dañar a la Iglesia desde dentro

El gran problema de los sacerdotes es su soledad: “Nosotros íbamos buscando a los sacerdotes abandonados en los pueblos y en las serranías para decirles que si Dios existía, entonces por qué permitía la pobreza.

La única manera es la revolución. Únase a nosotros, y nosotros le ayudamos’. Había sacerdotes –lamenta ahora- que cedían y que pensaban que tendrían un grupo que le ayudase, que le apoyase, que estuviese con él… En ocasiones les ofrecíamos dinero a los sacerdotes y a las religiosas para que pudieran reconstruir, mejorar sus centros educativos con la única condición de que nos dejaran impartir clases de educación sexual y reproductiva en sus colegios”.

Alejándose aún más de Dios…En Amparo se cumple aquella cita de Chesterton que “cuando se deja de creer en Dios enseguida se cree en cualquier cosa”.

Inmersa en el ateísmo no dejaba de buscar algún resquicio de espiritualidad en la lectura de cartas, reiki, yoga…: “Como la vida en la lucha de izquierdas era una vida de pecado no te puedes librar de las consecuencias del pecado. Es la muerte espiritual. Son como pequeños pactos con el demonio. Y el demonio te los cobra -advierte. Así que empecé a sufrir por la parte del dinero".

"
Alguien me recomendó que me hiciera unas limpias. Tenía mis propios mantras… que ahora que he podido traducirlos dicen ‘yo pertenezco a Satanás’. Las mantras las hice en Estados Unidos e, incluso, llevé a mis hijos al chamán que era un maestro ascendido de la Religión Universal”.

…aunque Dios no está lejosEn cierta ocasión estando en una comunidad, Amparo le retó a Dios. Había una mujer rezando, pero ella empezó a increparla y llamarla loca. Al grado de que acabó rompiéndole una estampita que tenía la pobre señora.

Su prepotencia de revolucionaria no le facilitaba muchas otras soluciones en aquella ocasión. Poco después vino el siguiente paso hacia su conversión.

Herida por una bala de la policíaAmparo había participando en todo tipo de
manifestaciones y luchas contra el gobierno. En ocasiones movilizando a los indígenas y facilitando que éstos acudieran armados con lanzas. Pero cierto día estando en una de ellas fue herida por una bala. Cuando recibió el impacto, Amparo recuerda dos cosas: por un lado a su marido y sus hijos, y por otro lado una paz inexplicable, total. No tenía miedo de irse. Todo era alegría, gozo, paz…

En eso, escuchó una voz que le cantaba: “Vi unos ojos maravillosos. Vi el amor. Eran los ojos de la Virgen. ¡Eran justamente los ojos de la estampa que yo había roto! La estampa de la Virgen Milagrosa. La vi como una adolescente de 15 años. Con traje blanco…”.

Mientras ella se desangraba, lo único que sentía era paz, alegría… En ese momento la Virgen le dijo: “Mi pequeña, yo te amo”. Y le pidió que dejara todas las causas que ella llevaba y que tomara la causa de su Hijo. También se dio cuenta de que detrás de la Virgen había un señor mayor: era su abuelo.

Y su marido la tomó por loca
Cuando se despertó le narró toda la experiencia a su marido, Javier. Él la tomó por loca, y no era para menos. Una atea convencida, militante anticatólica, y despertando de aquellos sueños…

En seguida le llevaron a que maestros ascendidos, a psicólogos y expertos de la Nueva Era la examinaran y la convencieran de que aquellas experiencias eran fruto de sus alucinaciones y las heridas recibidas. Sin embargo, “nadie podía quitarme de la cabeza que era Dios”.

Lo primero, confesarse“Lo primero que necesitaba era un sacerdote. Necesitaba confesarme. Lo primero, lo primero, era la confesión. Yo le pedía a Dios que no me muriera por el camino, yendo a casa, porque me iría al infierno. En la confesión estaban todos los pecados. Los más horribles”.

Era una nueva etapa, y había que comenzar desde el principio y bien hecho todo. Así que “lo primero que hice fue aprender a amar a Jesús, a amar a los sacerdotes, a amar a la Iglesia, amar a los sacramentos”.

Amparo se sentía totalmente enfangada y a la vez invitada a una nueva revolución: “Lo único que transforma el mundo es Dios. Yo no soy digna. Es tan grande el amor de Dios…”

La conversión de su maridoAmparó rezó e invitó a su marido Javier a la conversión. Con el tiempo, Javier, igual de revolucionario que ella, empezó a dar pruebas de cambio por amor a Amparo.

Debía ser una experiencia dramática en sí misma por el solo hecho de tener que romper con toda una vida de convicciones y lucha comprometida. Amparo lo explica así: “Mi marido aceptó creer en Dios y en la Virgen, pero no creía en el sacramento. Pero Dios nos puso un sacerdote santo en el camino. Por fin se confesó y su confesión duró más de dos horas. Al salir, sintió que se había quitado quintales y quintales de cosas”.

Ahora tocaba denunciar las mentiras de la ONU

La conversión de las personas, las más de las veces, es un proceso largo y con etapas. Amparo estaba en camino, pero aún no renunciaba a toda su vida de pecado. Parte de ella la necesitaba, pues su sueldo de Naciones Unidas era un ingreso necesario para la familia y su ritmo de gastos.

Todo vino cuando una amiga suya le pidió información sobre la distribución de la píldora del día siguiente por parte de Naciones Unidas en Ecuador. Amparo era responsable de su importación y distribución en el país.

De hecho su agencia de Naciones Unidas había vendido a Ecuador 400.000 (cuatrocientas mil) dosis de la píldora del día siguiente. La ONU en Nueva York, a la UNFPA en Ecuador: “Nos las venden a 25 centavos de dólar, y nosotros las vendemos entre 9 y 14 dólares. Es un negocio redondo”.

En Ecuador hubo un juicio que perdió Naciones Unidas por la distribución de la píldora y lo ganaron los provida, puesto que tuvieron que reconocer que no es un método anticonceptivo, sino que es antiimplantatorio, es decir abortivo, y que se utiliza cuando los métodos anticonceptivos fallan.
 
El culmen de su decisión de convertirse y dar un paso  definitivo hacia Dios se dio de camino al juzgado en ese juicio que perdió la ONU: “Cuando estábamos llevando la información al Tribunal, un periodista me hizo una pregunta que pensé que era Dios quien me la hacía -estás con Dios o estás con el demonio-. La pregunta fue: ¿Qué pensaba yo de la pastilla del día siguiente? Y, claro, yo seguía trabajando para las Naciones Unidas y apoyaba a todas las organizaciones proaborto. En ese momento me di cuenta de que era el momento de decir la verdad y dejar de mentirme a mí misma. Era una incoherencia ser católica y a la vez, por el dinero, seguir apoyando a una organización que va contra mis valores. Y, claro, dije la verdad y las Naciones Unidas me echaron”.

¿Qué hay detrás de Naciones Unidas?
Detrás de los proyectos de la ONU, detrás de las palabras bonitas que usan cuando hablan de salud reproductiva, en realidad hay toda una promoción del aborto y de los anticonceptivos. Es el único objetivo para toda América Latina.

En la entrevista de Amparo en la cadena de televisión norteamericana EWTN, denunciaba que en el libro “Cuerpos, tambores y huellas”, editado por las propias Naciones Unidas, se reconoce la promoción de las relaciones sexuales en niños desde los 10 años. Y que en él se explica claramente tres cosas:

- que los padres no deben ser informados de la educación sexual que reciben sus hijos,

- que los colegios deben distribuir anticonceptivos a sus alumnos sin conocimiento y consentimiento de los padres,

- y que si un maestro o médico llegase a informar a los padres de que sus hijos están usando anticonceptivos, ese maestro o médico debe ser expulsado de su trabajo por romper el silencio profesional.

Amparo, y no sólo de ella, denuncian la existencia de un completo negocio en el que no se desaprovecha nada: se promueve las relaciones sexuales entre los niños y adolescentes, y se les venden preservativos. Como éstos fallan, entonces se les ofrece el aborto o la píldora del día siguiente. Como el aborto produce restos humanos, estos sirven bien para la experimentación o bien para extraer algunas sustancias que después se usan cremas, champús, etc. Negocio completo.

Puede ver una conferencia de Amparo Medina

Y ahora en la lucha por la vidaLa realidad fue más dura de lo previsto en un primer momento. El matrimonio lo perdió todo cuando salió de la revolución. Tuvieron que renunciar a muchas cosas, las primeras a las materiales. Pero fue “hermoso encontrar juntos el amor de Dios y quitarse los mitos con respecto a los sacerdotes, a la Virgen, a la Iglesia…”

Amparo Medina y su marido Javier Salazar son padres de tres hijos. Ella es Directora ejecutiva de Acción Provida Ecuador (http://accionprovida.com.ec/) además de colaborar y asesorar en otros organismos.

Ahora también lucha por la familia, las mujeres y los niños, pero desde la verdad integral de las personas, y no desde el negocio económico.

Amenazas de muerteUn nuevo enfoque, sí, pero no exento de peligros. Así, Amparo ha sufrido amenazas de muerte como la que recibió no hace mucho en una caja de zapatos dentro de la cual había una rata muerta con el mensaje “muerte a los provida” y “recuerde que los accidentes existen, recuerde que las muertes accidentales son el día a día de este país, NO SIGA CON SU CAMPAÑA ANTI MUJER Y HOMOFÓBICA…Muerte a los traidores, muerte a los anti Patria, MUERTE O REVOLUCIÓN”.

Amparo no se arredra. Y sigue con su lucha confiada en que tiene en sus manos la posibilidad de defender miles de vidas humanas.

Si desea ver una entrevista realizada a Amparo Medina en la cadena de televisión nortemericana EWTN puede seguirla aquí












sexta-feira, 8 de março de 2013

Aborto aumenta mortalidad materna y daña salud de mujeres, aseguran expertos ante ONU

NUEVA YORK, 08 Mar. 13 / 04:39 am (ACI/EWTN Noticias).- Expertos en medicina argumentaron en Nueva York ante la Comisión Jurídica y Social de la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que el aborto incrementa la tasa de mortalidad materna y daña la salud de las mujeres.

Los especialistas, provenientes de diversas partes del mundo, afirmaron que el aborto no es necesario para promover la salud de las mujeres ya que en realidad la perjudica.


Además rechazaron las hipótesis de los que apoyan la expansión del aborto como “derecho”, enfatizando que en los embarazos, incluso aquellos considerados como de alto riesgo, no generan un conflicto entre las necesidades de la madre y las del niño.


La Dra. Donna J. Harrison, Directora de Investigación de la Póliza Pública de la Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogas Provida, conversó con ACI Prensa luego de su intervención ante la ONU el 6 de marzo.

 

Harrison enfatizó que “los verdaderos cuidados médicos disminuyen la tasa de mortalidad materna, el aborto en cambio no” y señaló que las píldoras abortivas originan “una alza en las complicaciones después del aborto. Son mucho más peligrosas”.
 

La experta recordó que para los que promueven el aborto "es mucho más fácil promover una píldora que el aborto quirúrgico” porque para los que realizan esta práctica es “más barato dársela a una mujer, que cuidar de ella quirúrgicamente o estar disponible para ella en caso se presentara alguna complicación".
 

Señaló asimismo que las píldoras, al no estar necesariamente bajo la supervisión de un médico, se administran libremente y sin haber examinado a la mujer “y sin ningún plan de seguimiento". Todo eso es lo que en realidad aumenta el riesgo de mortalidad.
 

La doctora subrayó que en países en vía de desarrollo, si se presentan complicaciones como hemorragia severa y abortos incompletos, “se convierten en muerte” porque la mujer no tiene la posibilidad de acceder a una atención de emergencia inmediata.
 

Otro de los especialistas que intervino ante la Comisión fue el Dr. Eoghan De Faoite, miembro de la Junta de la Comisión de Excelencia en la Salud Materna de Irlanda.
 

El médico criticó los ataques internacionales a la defensa de la vida a través de la prohibición del aborto en Irlanda y precisó que esta práctica no es un procedimiento médicamente necesario.
 

De Faoite dijo que Irlanda tiene una de las tasas más bajas de mortalidad materna en el primer mundo y que no han experimentado el "aumento de la mortalidad" que se ve en otros países occidentales que han legalizado el aborto.
 

Además citó varios estudios que afirman que no hay datos que sugieran que el aborto disminuye la mortalidad materna.
El Dr. Elard Koch del Centro de Medicina Embrionaria y la Salud Materna en Chile explicó a su turno que los datos que demuestran un aumento de la mortalidad materna cuando se ha legalizado el aborto en diversos países alrededor del orbe.

Koch sostuvo que la mortalidad materna se puede reducir con la educación, teniendo más técnicos especializados en la atención de partos.

Precisó que una de las medidas que debe promoverse es que las mujeres tengan acceso a centros higiénicos de salud con un personal altamente calificado, en vez del aborto como alternativa que solo daña a las mujeres.

UN Agreement on Violence Against Women Threatened by Abortion Advocates - by Stefano Gennarini, J.D.

NEW YORK, March 8 (C-FAM) The meeting has barely begun and UN member states are already deadlocked in negotiations at the Commission on the Status of Women this week at UN headquarters. The new line of attack appears to be a push to establish abortion for cases of rape as a right of reparation under humanitarian law.

Delegates are under exceptional pressure to agree on a final document for the two week-long session of the Commission on the Status of Women (CSW) because last year they failed to reach consensus. Despite avowals from delegates that it won't happen this year negotiations aren't getting any easier, especially when some member states continue to fuel disagreements by proposing controversial new language. Read More

UN Event Promotes Life in the "Tough Cases" - by Rebecca Oas, Ph.D.



NEW YORK, March 8 (C-FAM) As UN delegates in closed rooms debate language regarding access to abortion for women who have been violated, two women at an event blocks away presented a powerful argument for breaking the cycle of violence by rejecting abortion even when the child's conception is the result of rape.

When people say that women pregnant by rape should get an abortion, "I can tell you that it hurts," said Rebecca Kiessling. She was conceived in a brutal rape. "But I do understand that people don't put a face to this issue. For most it is just a concept." Read More