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quinta-feira, 6 de fevereiro de 2014

Liga Católica en EEUU: Informe malicioso e impreciso de ONU contra Vaticano no tiene fundamento

NUEVA YORK, 05 Feb. 14 / 06:32 pm (ACI).- El director de la Liga Católica en Estados Unidos, Bill Donohue, escribió una aguda crítica al informe que el Comité de los Derechos del Niño de la ONU presentó hoy en el que pide al Vaticano cambiar su postura ante el aborto y la homosexualidad para, supuestamente, superar el problema de los abusos sexuales. El líder católico rebati'o una a una las imprecisiones y mentiras del documento de 15 páginas.

Bill Donohue señala que el texto “no contiene ni una sola nota al pie o cualquier otro modo de explicación, pero sí proporciona una gran cantidad de pruebas en cuanto a su verdadera agenda”. “El comité de la ONU utiliza el abuso sexual de menores como pretexto para su verdadero objetivo: quiere que el Vaticano se someta a su autoridad, y no sólo en los casos que involucran el derecho internacional: quiere la Iglesia Católica cambie el Derecho Canónico y adopte una ética sexual secular. De ese modo, constituye uno de los más ambiciosos esfuerzos jamás efectuados por un comité de la ONU, que es además profundamente ignorante de los datos”.

En la página 3 del informe, prosigue Donohue, “el comité señala que la Santa Sede debe ‘adoptar las medidas necesarias para retirar todas sus reservas y para garantizar la primacía de la Convención [de la ONU] sobre las leyes y reglamentos internos’. (Su énfasis) es bastante explícito: ‘el Comité recomienda que la Santa Sede haga un estudio exhaustivo de su marco normativo, en particular, del derecho canónico, con el fin de garantizar el pleno cumplimiento de la Convención’".

En otras palabras, continúa, “la enseñanza de la Iglesia Católica, el magisterio, es decir, el Papa en comunión con los obispos, debe ceder ante la ONU. Eso equivaldría a pedirle al Congreso de los Estados Unidos que se asegure de que sus leyes se ajusten a las de la ONU”, algo que considera una muestra de una “arrogancia sin par”.

En las páginas 12 y 13, indica Donohue, el comité dice que no solo quiere que la Iglesia Católica cambie sus enseñanzas sobre el aborto y la anticoncepción, sino que también dice la Iglesia tiene que hacer más en cuanto al VIH /SIDA.

“Es dolorosamente obvio que estos especialistas no han pensado bien este asunto. A saber: si todo el mundo siguiera las enseñanzas de la Iglesia en cuanto a la sexualidad, no tendríamos este problema en primer lugar. Para ser exactos, los que adquieren el VIH / SIDA por lo general lo hacen porque viven una vida imprudente, en claro contraste con la súplica de la Iglesia por la abstinencia”.

El comité está tan determinado a mandar a la Iglesia que exige un cambio en el Derecho Canónico y se dirige el Vaticano “para pedir que las escuelas católicas cambien sus libros de texto y eliminen supuestos ‘estereotipos de género’. Esto no sólo es un ejemplo más de su abuso de poder sino que el comité no proporciona una sola evidencia para sostener su exigencia”.

Donohue comenta luego que “alguien debería decirles a estos expertos que el Vaticano no le dice a las escuelas católicas qué libros de texto o planes de estudio debe adoptar. Pero para los fanáticos del control, el delegar es un concepto difícil de entender”.

El comité instruye luego al Vaticano sobre la necesidad de tener "programas de concientización", instando a "la formación sistemática" para aquellos que trabajan con menores. “¿Acaso no saben quiénes comenzaron estas iniciativas? Nosotros no somos los que carecemos de programas de capacitación obligatorios: los culpables se encuentran en otras comunidades religiosas y en las escuelas públicas. Esto explica por qué el abuso sexual no es un problema en las comunidades católicas actualmente como si es un problema en otros lugares. El comité tiene que ponerse al día, suponiendo que tenga un verdadero interés en el tema”.

En la página 8 el comité pide al Vaticano que ponga fin a los castigos corporales, señalando que debe modificar "las leyes, tanto del Derecho Canónico como la de la Ciudad del Vaticano". Irónicamente, la ONU detalla cómo diez mil niños sirios han sido asesinados y torturados en los últimos tres años.
Los niños en Siria, explica Donohue son violados y golpeados "con objetos de metal, látigos y bastones de madera y metal" y también les arrancan las uñas de las manos y los pies. Reciben choques eléctricos en los genitales y son quemados con cigarrillos. La mayoría de estos actos de barbarie son perpetrados por agentes del gobierno. “Sin embargo, no hay una sola demanda para que las autoridades sirias cedan ante la ONU. Allí están demasiado ocupados preguntándose si la hermana Mary Alice está golpeando con una regla a algún alumno inquieto”.

Bill Donohue precisa que “el único intento de aportar pruebas es un fracaso colosal: en la página 7 se cita a las Lavanderías de la Magdalena como una institución que obligó a muchachas a ‘trabajar en condiciones análogas a la esclavitud y fueron a menudo objeto de un trato inhumano, cruel y degradante, así como de abuso físico y sexual’. Esto es una mentira total: el Informe McAleese, una investigación autorizada por el gobierno irlandés, muestra que nada de eso es cierto”.

Finalmente, el informe dice que la Iglesia necesita poner fin a la práctica de las “cajas para bebés”. En muchos países hay estas cajas junto a orfanatos. Se ponen ahí para permitir que muchachas embarazadas fuera del matrimonio o que no pueden cuidar a sus bebés, le permitan a otros criar a sus pequeños.

Esto concluye Donohue, “es una práctica humana, una que se practica ampliamente en Corea del Sur. Lo que no es humano es matar a los bebés en el útero, que es precisamente lo que el comité de las Naciones Unidas recomienda. Por pura demagogia, no hay forma de superar este informe. Es tan malicioso como impreciso”.

L'Onu dichiara guerra alla Chiesa - di Massimo Introvigne

In NBQ 

Il 5 febbraio 2014 il Comitato per i Diritti del Fanciullo delle Nazioni Unite ha diffuso un rapporto di sedici pagine sulla conformità dei comportamenti dello Stato della Città del Vaticano alla Convenzione delle Nazioni Unite sui Diritti dell’Infanzia, cui la Santa Sede ha aderito «con riserva». L’adesione con riserva – che peraltro la Santa Sede aveva affermato di poter superare in futuro – è dovuta al timore che la Convenzione autorizzi un’eccessiva ingerenza di organi delle Nazioni Unite negli affari interni degli Stati sottoscrittori. Per questa stessa ragione il Parlamento degli Stati Uniti non ha mai ratificato la Convenzione, che pure il governo americano aveva firmato nel 1995, così che negli USA non è mai entrata in vigore.

Prima di esaminare il documento – la cui superficialità e faziosità ideologica lasciano davvero perplessi, e giustificano ampiamente le riserve quanto ai rischi d’ingerenza e violazione dei diritti sovrani degli Stati – occorre precisare che cos’è il Comitato per i Diritti del Fanciullo. Si tratta di un corpo di diciotto esperti eletti dagli Stati che hanno aderito alla Convenzione, le cui raccomandazioni non sono giuridicamente vincolanti. Si tratta dunque di una delle innumerevoli commissioni di esperti delle Nazioni Unite, per di più nominata con il «manuale Cencelli» dell’ONU, che tende a dare qualche posticino in qualche commissione a tutti gli Stati.

Tanto per dare un’idea, uno dei diciotto membri, che ha funzione di vice-presidente, è stato designato dall’Arabia Saudita, e fino al 2013 un altro membro veniva dalla Siria, noti esempi di tutela dei diritti umani in genere e di quelli dei bambini – e delle bambine – in specie. Durante l’indagine sulla Santa Sede (anche il suo mandato è scaduto nel 2013) la personalità più in vista, influente e nota del Comitato è stata la peruviana Susana Villarán, sindaco di Lima e cattolica «adulta» in perenne polemica con i vescovi del suo Paese, in particolare con il cardinale arcivescovo di Lima mons. Juan Luis Cipriani, per il suo sfrenato attivismo a favore del «matrimonio» omosessuale, dell’ideologia di genere e dell’aborto. Nota marciatrice dei gay pride, la Villarán si è distinta per i suoi attacchi alla Chiesa in materia di aborto e di omosessualità e ha simbolicamente «sposato» – il «matrimonio» omosessuale in Perù per ora non c’è – coppie di persone dello stesso sesso, fra cui la sua compagna di partito e stretta collaboratrice Susel Paredes e la sua «fidanzata» Carolina. Provocatoriamente, le cerimonie si sono svolte nel Parco dell’Amore di Lima, dove tradizionalmente gli sposi peruviani si fanno fotografare sotto la celebre statua «Il bacio» dello scultore Victor Delfín.

Chiarito dunque con chi la Santa Sede si è trovata ad avere a che fare, leggiamo insieme il bizzarro documento. Il Comitato nota una serie di settori dove la Santa Sede non rispetterebbe la Convenzione sui Diritti dell’Infanzia, e raccomanda al Vaticano le opportune riforme. Esaminiamo i settori principali. Primo: omosessualità – che non c’entra molto con i diritti dell’infanzia, ma viene fatta rientrare affermando che il Comitato si preoccupa di tutelare «gli adolescenti e i bambini gay, lesbiche, bisessuali e transgender». Per difendere questi bambini precoci il Comitato invita la Chiesa a seguire «la dichiarazione progressista rilasciata da Papa Francesco nel luglio 2013» – il famoso «chi sono io per giudicare?», che però si riferiva alle persone, che certo non vanno mai giudicate in quanto tali, e non ai comportamenti o alle leggi – e a ripudiare «i precedenti documenti e dichiarazioni sull’omosessualità». Come questa entrata a gamba tesa nel campo della dottrina morale cattolica rientri nelle competenze di un Comitato per i Diritti del Fanciullo non è veramente spiegato.

Secondo: uguaglianza fra uomini e donne. La Santa Sede è criticata perché non usa sempre un linguaggio «gender inclusive» e perché parla di «complementarietà» del ruolo maschile e femminile, il che implica che i due ruoli siano diversi, il che è contrario all’ideologia che il Comitato vuole imporre.

Terzo: punizioni corporali. Dopo un excursus sulle Case Magdalene irlandesi, che mostra come i membri del Comitato passino troppo tempo al cinema e abbiano visto il pessimo film di Peter Mullan – a parte le imprecisioni, il tema non sembra di bruciante attualità posto che l’ultima di queste case è stata chiusa nel 1996 –, il rapporto si schiera contro qualunque forma di punizione corporale, con considerazioni non solo pedagogiche, che potrebbero essere in parte condivisibili, ma anche teologiche. Si chiede che la Santa Sede «si assicuri che un’interpretazione della Scrittura tale da non giustificare le punizioni corporali si rifletta nell’insegnamento della Chiesa e […] sia incorporata nell’insegnamento e nell’educazione teologica». A prescindere dal merito, è interessante notare come il Comitato pretenda addirittura di dettare alla Chiesa come vada interpretata la Sacra Scrittura.

Quarto: pedofilia. Con una completa assenza di note e riferimenti precisi, si parla di «decine di migliaia» di bambini vittime dei preti pedofili. Sarebbe interessante sapere da dove vengono queste statistiche, mentre si sa da dove vengono certe informazioni contenute nel rapporto su un presunto intervento del 1997 del nunzio in Irlanda monsignor Luciano Storero (1926-2000) perché i vescovi irlandesi nascondessero i preti pedofili alle autorità civili. Vengono da un attacco del 2011 del governo irlandese alla Santa Sede, pieno di inesattezze, cui la Santa Sede – come abbiamo a suo tempo documentato su queste colonne – ha risposto in modo dettagliato.

Intendiamoci: questo giornale ha sempre premesso a ogni discorso sui preti pedofili che purtroppo, come ci hanno insegnato Benedetto XVI e Papa Francesco, la pedofilia nel clero è un dramma reale, non inventato, che non va nascosto e di cui vanno indagate le cause, che derivano anzitutto dal diffondersi di una morale «lassista» e «progressista» nei seminari e tra i sacerdoti. Tuttavia il rapporto riprende statistiche folkloriche e accuse indiscriminate. Loda alcune misure introdotte dalla Santa Sede nel 2013, ma dimentica tutte quelle precedenti, in un maldestro tentativo di contrapporre il Vaticano di Papa Francesco a quello di Benedetto XVI. Soprattutto, si dimentica di dire che queste misure hanno funzionato, e possono costituire anzi un modello per altre istituzioni che hanno gli stessi problemi di pedofilia e che sono assai meno vigorose della Santa Sede nel contrastarli. Mi scuso per lo spot pubblicitario, ma devo rimandare al libro appena uscito che ho scritto con lo psicologo Roberto Marchesini «Pedofilia. Una battaglia che la Chiesa sta vincendo» (Sugarco, Milano 2014), dove si troveranno dati e cifre precise.

Quinto: aborto. Dopo avere evocato il consueto caso pietoso della bambina brasiliana di nove anni che aveva abortito nel 2009, il Comitato «richiede con urgenza alla Santa Sede di rivedere la sua posizione sull’aborto e di modificare il canone 1398 del Codice di diritto canonico relativo all’aborto, allo scopo di precisare le circostanze in cui l’aborto è permesso». A questa «urgenza» ha già risposto Papa Francesco nell’esortazione apostolica «Evangelii gaudium»: s’illude chi si aspetta «che la Chiesa cambi la sua posizione su questa questione. Voglio essere del tutto onesto al riguardo. Questo non è un argomento soggetto a presunte riforme o a “modernizzazioni”. Non è progressista pretendere di risolvere i problemi eliminando una vita umana».

Sesto: contraccezione. La Santa Sede è invitata a «garantire agli e alle adolescenti l’accesso alla contraccezione», che peraltro non è un’alternativa all’aborto, visto che contemporaneamente va loro garantita la «salute riproduttiva» il che, come si è visto, implica modificare la dottrina cattolica sull’aborto.

La Chiesa – lo abbiamo detto – ha più volte riconosciuto le responsabilità di un certo numero di preti e vescovi nel vergognoso dramma della pedofilia, e ha preso misure drastiche che si stanno rivelando efficaci. Questo documento tuttavia è la prova di come la tragedia dei preti pedofili sia usata come pretesto e come clava per aggredire la Chiesa Cattolica e ingiungerle «con urgenza» di cambiare la sua dottrina in materia di omosessualità, aborto e contraccezione, affidando a commissioni di esperti «politicamente corretti» perfino l’interpretazione della Sacra Scrittura.

Il 18 novembre 2013, citando il romanzo Il padrone del mondo di Robert Hugh Benson (1871-1914) Papa Francesco ha denunciato il tentativo totalitario d’imporre alla Chiesa la «globalità egemonica» del «pensiero unico». I poteri forti – fra cui rientrano certamente certi comitati di certe organizzazioni internazionali – ci dicono, ha detto il Papa, che «dobbiamo essere come tutti, dobbiamo essere più normali, come fanno tutti, con questo progressismo adolescente». Poi purtroppo «segue la storia»: per chi non si adegua al pensiero unico arrivano, come ai tempi degli antichi pagani, «le condanne a morte, i sacrifici umani». Sbaglia chi pensa che siano cose di un passato remoto, «Ma voi – ha chiesto il Papa – pensate che oggi non si facciano, i sacrifici umani? Se ne fanno tanti, tanti! E ci sono delle leggi che li proteggono». È perché la Chiesa si oppone a queste leggi che, usando la tragedia – reale – della pedofilia tra il clero come punto di partenza e come pretesto, la si colpisce con aggressioni che stanno ormai diventando intollerabili.


sexta-feira, 16 de agosto de 2013

Governments Increasingly Object to UN Abortion Agenda - By Rebecca Oas, Ph.D.

NEW YORK, August 16 (C-FAM) A growing sense of urgency surrounds the UN development agenda as major milestones approach and long-term goals are set to expire. Of particular concern to some is the fate of sexual and reproductive health and rights. Indeed many governments are expressing increasing exasperation with abortion advocates. In the closing minutes of a recent conference, delegates complained that human rights were being reduced to sexual and reproductive rights. Read more

quinta-feira, 11 de julho de 2013

Giornata mondiale contro la popolazione - di Tommaso Scandroglio

In NBQ

L'11 luglio cade la Giornata Mondiale per la Popolazione e l’United Nations Population Fund (UNFPA) – l’organismo dell’ONU che da sempre diffonde il verbo abortista e contraccettivo nel mondo -  mette quest’anno il focus sulle gravidanze delle adolescenti. Nel messaggio introduttivo il direttore esecutivo Babatunde Osotimehin scrive: “Senza dubbio le gravidanze mettono in pericolo i diritti, la salute, l’educazione e le potenzialità di quelle adolescenti che sono ancora bambine privandole di un futuro migliore”. Ciò a dire che un bambino che viene al mondo è un ostacolo alla propria realizzazione personale. “Complicanze nella gravidanza o nel parto – continua Osotimehin - sono la causa principale [sic] della morte delle ragazze in questa età, specialmente nei paesi in via di sviluppo. Le gravidanze delle adolescenti non sono solo una questione che attiene alla salute, ma è una questione di sviluppo. Queste ragazze sono radicate nella povertà, nella disuguaglianza di genere, nella violenza, vi sono matrimoni forzati di ragazzine, disequilibrio di potere tra le ragazze adolescenti e i loro pari età maschi, mancanza di educazione e il fallimento dei sistemi sociali e delle istituzioni per tutelare i loro diritti. Porre fine alle gravidanze nelle adolescenti richiede un impegno da parte delle nazioni, delle comunità locali e delle singole persone, tanto nei paesi in via di sviluppo come in quelli già sviluppati al fine di investire nelle ragazze adolescenti”.

Insomma per il direttore dell’UNFPA il male assoluto per le adolescenti sono le gravidanze sia quelle indesiderate che quelle volute, male da sradicare sempre e comunque. Da qui la soluzione: “Agli adolescenti e giovani si deve offrire un’educazione integrale sulla sessualità, appropriata alla loro età, al fine di sviluppare la conoscenza e le capacità che sono necessarie per proteggere la loro salute nell’arco di tutta la vita. Senza dubbio l’educazione e l’informazione non sono sufficienti. I servizi di salute riproduttiva di buona qualità (leggi “aborto e contraccezione”) devono essere facilmente accessibili per gli adolescenti. […] A livello locale le comunità devono offrire le infrastrutture necessarie e adatte ai giovani per l’assistenza alla salute riproduttiva”. A fronte di quanto affermato da Osotimehin forse sarebbe meglio chiamare questa giornata non Giornata Mondiale per la Popolazione, ma Giornata Mondiale contro la Popolazione.

Stessa musica si è ascoltata dal 7 al 10 luglio a Noordwijk, nei Paesi Bassi, dove si è svolta l’ultima Conferenza Internazionale su Popolazione e Sviluppo promossa sempre dall’UNPFA ed anche dal governo dei Paesi Bassi e dall’Alto Commissariato delle Nazioni Unite per i diritti umani. Presenti i rappresentanti di 126 paesi. La Conferenza fa parte del progetto dell’ONU in merito alla verifica e revisione degli obiettivi posti dal Programma d’Azione del Cairo del 1994. Le sessioni plenarie si sono incentrate su questi temi: il genere, la discriminazione in ogni suo ambito, la salute sessuale e riproduttiva, i diritti riproduttivi, la mortalità materna, l’accesso alla pianificazione familiare, l’accesso all’aborto sicuro laddove è legale.

Aborto e contraccezione sono le due parole d’ordine che gli organismi internazionali, le lobby di potere e non pochi governi stanno ripetendo ad alta voce in ogni occasione, opportuna o non opportuna. Ad esempio dal 30 giugno al 3 luglio si è svolta a Kuala Lumpur, in Malesia, la VII International AIDS Society Conference on HIV Pathogenesis Treatment and Prevention. C’erano i rappresentanti del capitalismo mondiale: Bill Gates, Andrew Carnegie, magnate delle ferrovie; il petroliere della Standard Oil John Rockefeller; Henry Ford; John Kellogg, il re dei cereali. Poi Cecile Richards, presidente della Planned Parenthood Federation of America (di cui Gates senior fu uno dei fondatori); l’International Pregnancy Advisory Service; la Global Fund for Women e poi ancora l’immancabile e già citato Babatunde Osotemehin e il bioeticista Peter Singer. Tutti filo abortisti e tutti con diritto di parola.

La conferenza sull’AIDS è stato il paravento dietro cui lanciare nuovi progetti abortisti. Ad esempio negli “eventi collaterali” è stata inserita una tavola rotonda organizzata dalla Post Abortion Care Consortium, la quale è una rete di quattro agenzie abortiste: la Planned Parenthood, la Pathfinder, l’IPA e le Jhpiego, quest’ultima specializzata nel diffondere l’aborto chimico tra i giovani.  Interessante poi una sessione ospitata dall’ International Federation of Gynecology and Obstetrics and Gynuity Health che aveva questo titolo “Misoprostolo e la cura delle emorragia post-partum”. Jill Sheffield fondatrice della Women Deliver - lobby abortista che ha tenuto il suo congresso internazionale sempre a Kuala Lumpur qualche giorno prima - ha affermato che questo farmaco è una delle scoperte “più eccitanti” nel campo della salute riproduttiva. L’OMS ha inserito questo preparato nella lista dei farmaci essenziali, però ha anche ammesso che tale farmaco è sì importante per fermare l’emorragia ma funziona meglio l’ossitocina. L’intento in realtà è quello di usarlo per finalità abortive. E infatti un’altra sessione dal titolo “Aborto sicuro” è stata dedicata ad “Accesso al misoprostolo per l’aborto nelle comunità locali e strategie pratiche di difesa”: la sessione è stata organizzata da Planned Parenthood, Marie Stopes and Population Council. Il direttore di Jhpiego, il dott. Harshad Sanghvi, ha reso noto che la sua agenzia ha formato “operatori analfabeti presso le varie comunità locali” di Africa e Asia per individuare le donne in gravidanza, dare loro il preparato affinchè poi loro stesse – forse durante la stessa gravidanza così da provocare l’aborto – si somministrino il preparato. Gran parte della ricerca su questo preparato è stata finanziata dalla Fondazione Gates.

Sempre a Kuala Lumpur la rappresentante dell’United States Agency for International Development, Judy Manning, ha dichiarato che “agenzie per la salute riproduttiva”, ricercatori, imprese biotech, agenzie di finanziamento pubbliche e private come la Fondazione Gates hanno lavorato dal 2009 sulle nanotecnologie per fornire “vaccini polivalenti” e combinazioni di farmaci per mettere a punto una “suite” di prodotti contraccettivi efficaci per tutto l’arco di una vita della donna. Ha esemplificato parlando di “anelli vaginali” e “ormoni iniettabili a lunga durata”. Il tutto assomiglia ad una campagna per la sterilizzazione di massa tramite “vaccini”. Che la Conferenza sull’AIDS sia solo un pretesto per sdoganare l’aborto nel mondo è stato poi confermato dalla Manning stessa la quale ha affermato che si stanno mettendo a punto vaccini e farmaci per "prevenire contemporaneamente la gravidanza, l’HIV, HSV-2 e l’ HPV che causano il cancro cervicale." Insomma per questi signori la gravidanza è una patologia ed una patologia grave tanto quanto l’AIDS e il cancro.

In un’altra sessione dedicata al tema “Bisogno insoddisfatto di contraccezione” Melinda Gates, moglie di Bill, ha fatto sapere che la Fondazione Gates ha finora raccolto 2,6 miliardi di dollari da destinare a campagne contraccettive. L’obiettivo è arrivare a 6 miliardi entro il 2020 per distribuire 120 milioni di contraccettivi nei paesi poveri. A margine ricordiamo che la Fondazione Gates ha finora raccolto 4 miliardi di dollari per finanziare le attività di organizzazioni abortiste nei paesi in via di sviluppo. La Fondazione sovvenziona soprattutto Planned Parenthood, Care International, Save the Children, Marie Stopes e l’Unpfa. La signora Gates, che da sempre si è dichiarata cattolica, ha poi aggiunto: "Oggi, 200 milioni di donne non hanno i contraccettivi che vogliono”. La smentita è arrivata subito. Infatti un giornalista di una radio e di una emittente televisiva del Camerun ha detto che il suo paese "ha ricevuto una enorme partita di contraccettivi nel 2011 da UNFPA", ma solo "circa il 2 per cento" delle donne effettivamente li usa perché in realtà nessuno li vuole. Altro che “bisogno insoddisfatto”. Al giornalista ha risposto il direttore dell’UNPFA: “noi di UNFPA continueremo a fare del nostro meglio per garantire non solo formazione, ma altresì per incoraggiare i governi, le comunità locali, le organizzazioni della società civile, le chiese e moschee a perseguire questo obiettivo". Gli ha fatto eco Awa Coll-Seck, Ministro della Salute per il Senegal, che ha aggiunto "spetta al governo risolvere realmente questi tipi di problemi” e “incoraggiare le persone a utilizzare la contraccezione e i servizi per abortire. […] Non possiamo avere solo una parte dell'equazione di mercato – ha continuato - ora la questione attiene ad un problema di domanda. Abbiamo bisogno di fare molta campagna informativa, molte attività relative all’istruzione, al coinvolgimento della comunità per garantire che questi prodotti saranno utilizzati". Insomma se la domanda non c’è la si crea, come per qualsiasi altro prodotto da supermercato.



quarta-feira, 10 de julho de 2013

Una tassa europea per promuovere i gay - di Tommaso Scandroglio

In NBQ

Gli obiettivi del millennio sono otto punti programmatici che tutti i 191 stati membri dell’ONU si sono impegnati a realizzare entro il 2015. Dato che questa data si avvicina e l’Unione Europea si è accorta che tali obiettivi sono ben lungi dall’essere stati raggiunti, ecco che si guarda già al dopo 2015 e si stilano le linee operative future per tutti i paesi europei.

Il 5 giugno scorso a tal proposito è stato approvato il “Report sugli obiettivi di sviluppo del millennio – definizione del quadro post-2015” elaborato dalla Commissione sviluppo del Parlamento europeo. Nella genericità e quindi fumosità di questo documento di 38 pagine si possono intravvedere sicuramente aspetti positivi in merito alla lotta alla povertà e alla discriminazione, nonché riguardo alla tutela dei diritti fondamentali per i cittadini europei. Ma se poi si gratta un po’ via la vernice dorata che è stata stesa sopra questi principi si scopre cose intende l’Unione europea per “povertà”, “discriminazione” e “diritti fondamentali”.

Ad esempio “l’eliminazione della povertà – si legge nel report - è una multi-lotta: la definizione [di povertà] dovrebbe essere ampliata invece di essere ristretta al solo problema dell’accesso ad una certa soglia monetaria”. E infatti la povertà secondo la Commissione sviluppo interessa anche la discriminazione di genere. La prova viene dal fatto che sotto il paragrafo “L’eliminazione della povertà” si può leggere: “si incoraggiano politiche di integrazione della parità di genere orientate alla crescita […] e di includere la parità di genere in tutte le politiche, programmi e le strategie dell’UE. […] Deve essere data particolare attenzione alla formazione di uomini e donne su questioni attinenti al genere nella scolarizzazione primaria, per cambiare gradualmente atteggiamenti e stereotipi sociali”.

Insomma il povero rimarrà tale se non si inchina all’ideologia gender. Non solo: per chi siede a Strasburgo il vero povero è colui che non può ricorrere ad aborto e contraccezione. Infatti sempre nel paragrafo dedicato alla povertà la Commissione “invita l’UE a difendere con forza il diritto ad un più alto standard di salute, compresa la salute sessuale e riproduttiva […] anche fornendo pianificazione familiare volontaria, aborti sicuri e contraccettivi”. Insomma un tempo se eri povero ti tiravano le pietre, ora i preservativi. Per paradosso forse era meglio prima.

Quindi la UE sciorina soluzioni sulla povertà ma mira a ben altro. E’ un po’ come la lima che i parenti dei carcerati cercavano di nascondere nelle arance quando andavano a trovarli. Io ti parlo di povertà ed intanto ti sdogano il pensiero gay e l’aborto.

In Europa sono davvero ossessionati da aborto e omosessualità. Infatti questi due temi potevano benissimo essere ricompresi – così come lo sono in molti altri documenti dell’UE – nell’obiettivo del millennio “Promuovere la parità dei sessi e l'autonomia delle donne” e in quello “Migliorare la salute materna”. Però l’occasione fa l’uomo gay e abortista e così chi sta nella sala dei bottoni in Europa - affinchè il verbo abortista e quello omosessualità non manchino nelle agende anche di coloro che si occupano di povertà -  ha pensato bene di mettere a punto un’innovativa ricetta per non morire più di fame nei paesi in via di sviluppo: aderire al credo gay e all’aborto.

Che la questione omosessuale sia cruciale per la soddisfazione degli obiettivi del millennio trova poi conferma in molti altri passaggi di questo documento. Ad esempio nel paragrafo “Approccio fondato sui diritti umani” si preme di ricordare che una “particolare attenzione” deve essere rivolta verso le “persone LGBT” e che occorre “vietare la discriminazione” basata, tra gli altri motivi, sull’ “orientamento sessuale [e] identità di genere”. Ovviamente non può mancare un Grande Fratello Europeo che tutto scruta e tutti punisce. Nel paragrafo “Meccanismi di monitoraggio e indicatori” così si stabilisce: “L’UE, le agenzie delle Nazioni Unite e le organizzazioni internazionali devono adottare una combinazione appropriata di indicatori quantitativi e qualitativi. Un meccanismo multidimensionale dovrebbe valutare e prendere in considerazione le questioni rilevanti quali […] l’uguaglianza di genere”. Un metro comune per la discriminazione omosessuale, per evitare di discriminare tra loro con punizioni diverse gli eterosessuali dissenzienti e riottosi. Questa è la vera uguaglianza.

L’omino della strada si domanderà: “Tutti questi progetti ed iniziative, costeranno. E chi paga tutto questo?”. Che scoperta: il signor Pantalone siamo tutti noi. Infatti al punto 69 del documento si spiega che gli obiettivi del millennio saranno raggiunti grazie al prelievo dello 0,7% del PIL nazionale di tutti i paesi membri e grazie ad una tassa sulle transazioni finanziarie. Lo 0,7% del PIL italiano corrisponde a più di 10milardi di euro. Tanti sono i soldi che il popolo italico dovrà forse sborsare per promuovere, tra le altre cose, aborto, contraccezione e omosessualità. Una tassa per demolire i principi non negoziabili.

Se questo prelievo non bastasse il report della Commissione sviluppo tranquillizza gli animi: al punto 68 rende noto che altri quattrini dovrebbero venire da “partenariati pubblico-privati”. Un modo per far entrare dalla porta principale le lobby abortiste e omosessualiste le quali a fronte di qualche emolumento chiederanno come merce di scambio ¬ – tiriamo ad indovinare - “nozze” gay per tutti, indottrinamento “gender” sin dalla tenera età e aborto post-natale.

terça-feira, 7 de maio de 2013

Amparo, exrevolucionaria y funcionaria de la ONU: «Mi trabajo era destrozar la fe de los católicos»

In RL 

Amparo lo tuvo claro. Era la Virgen María quien le hablaba.

Todo sucedió cuando recibió un disparo de la policía en plena refriega. Cuando despertó en el hospital decidió que su vida debía cambiar radicalmente.

Su “enfangada” vida debía dar un giro de 180 y dejar de lado su servilismo político y su vida de pecado, y dedicarse a las mujeres y a los niños buscando su auténtico bien.

Un abuelo católico
Ella había nacido en una familia muy normal de Ecuador. Su fe era tradicional, de Misa dominical y poco más. La excepción de la regla fue su abuelo, quien sí vivía una auténtica vida cristiana.

En cierta ocasión, siendo Amparo adolescente y de camino hacia el ateísmo, su abuelo le dejó unas palabras que no habría de olvidar nunca. Estaban entrando en una iglesia, y ante una imagen de la Virgen le dijo: “Mírala a los ojos. Ella es la única que te va a salvar y la que te va a llevar a la fe”. La cosa quedó ahí.

El resto fue una caída libre: expulsada del colegio por pelearse con una monja, y un encuentro con evangélicos que acabaron de rematar su camino rebelde y ateo.

La revolución y las izquierdasEran los años 70 y 80, y la oferta social que Amparo encontró fuera de la Iglesia era la de los movimientos revolucionarios, la teología de la liberación marxista, el Che Guevara, los movimientos feministas, abortistas, el indigenismo y ese largo etcétera. Se metió de cabeza en todo ello.

Si algo no se le puede reprochar a Amparo es que no fuera una persona coherente con sus principios. Y tomó todas las banderas, las abrazó y se dedicó a ellas. Lo mismo la encontrábamos en una confrontación armada o en una manifestación antigubernamental, que en una campaña a favor de los derechos reproductivos de las mujeres, es decir, promoviendo los anticonceptivos y el aborto.

Se radicaliza en EspañaComo la situación política en Ecuador se complicó, su padre la envió a España a estudiar Pedagogía Social. En este país obtuvo su título universitario, pero también su radicalización política y el contacto con otros movimientos revolucionarios, ateos y anticlericales.

Ya de vuelta a Ecuador, su visión feminista y de izquierdas casaba perfectamente bien con las políticas que lleva a cabo la ONU en Latinoamérica, así que gracias a ello y a su formación llegó a ser responsable en Ecuador del programa de la UNFPA, es decir del Fondo de Población de las Naciones Unidas, desde donde contaba con todos los millones de dólares que necesitase para cumplir, o mejor dicho, imponer los programas contrarios a la natalidad, a favor del aborto y la anticoncepción.

Mi trabajo: quitar la fe a los católicos Amparo ha explicado en la cadena católica de televisión EWTN que “los grupos comunistas y socialistas saben que la única institución que puede romper sus mentiras es la Iglesia Católica. Entonces –confiesa- lo primero que buscas son argumentos que puedan destrozar la poca fe que tienen los católicos. Ves las noticias o vas detrás de ese sacerdote que no está viviendo su vida en gracia con Dios… Lo publicas y lo sacas en la prensa… Y –concluye- si hay que callar que en Ecuador, el 60% de las obras de ayuda a la gente pobre están en manos de la Iglesia, pues se silencia”.

Dañar a la Iglesia desde dentro

El gran problema de los sacerdotes es su soledad: “Nosotros íbamos buscando a los sacerdotes abandonados en los pueblos y en las serranías para decirles que si Dios existía, entonces por qué permitía la pobreza.

La única manera es la revolución. Únase a nosotros, y nosotros le ayudamos’. Había sacerdotes –lamenta ahora- que cedían y que pensaban que tendrían un grupo que le ayudase, que le apoyase, que estuviese con él… En ocasiones les ofrecíamos dinero a los sacerdotes y a las religiosas para que pudieran reconstruir, mejorar sus centros educativos con la única condición de que nos dejaran impartir clases de educación sexual y reproductiva en sus colegios”.

Alejándose aún más de Dios…En Amparo se cumple aquella cita de Chesterton que “cuando se deja de creer en Dios enseguida se cree en cualquier cosa”.

Inmersa en el ateísmo no dejaba de buscar algún resquicio de espiritualidad en la lectura de cartas, reiki, yoga…: “Como la vida en la lucha de izquierdas era una vida de pecado no te puedes librar de las consecuencias del pecado. Es la muerte espiritual. Son como pequeños pactos con el demonio. Y el demonio te los cobra -advierte. Así que empecé a sufrir por la parte del dinero".

"
Alguien me recomendó que me hiciera unas limpias. Tenía mis propios mantras… que ahora que he podido traducirlos dicen ‘yo pertenezco a Satanás’. Las mantras las hice en Estados Unidos e, incluso, llevé a mis hijos al chamán que era un maestro ascendido de la Religión Universal”.

…aunque Dios no está lejosEn cierta ocasión estando en una comunidad, Amparo le retó a Dios. Había una mujer rezando, pero ella empezó a increparla y llamarla loca. Al grado de que acabó rompiéndole una estampita que tenía la pobre señora.

Su prepotencia de revolucionaria no le facilitaba muchas otras soluciones en aquella ocasión. Poco después vino el siguiente paso hacia su conversión.

Herida por una bala de la policíaAmparo había participando en todo tipo de
manifestaciones y luchas contra el gobierno. En ocasiones movilizando a los indígenas y facilitando que éstos acudieran armados con lanzas. Pero cierto día estando en una de ellas fue herida por una bala. Cuando recibió el impacto, Amparo recuerda dos cosas: por un lado a su marido y sus hijos, y por otro lado una paz inexplicable, total. No tenía miedo de irse. Todo era alegría, gozo, paz…

En eso, escuchó una voz que le cantaba: “Vi unos ojos maravillosos. Vi el amor. Eran los ojos de la Virgen. ¡Eran justamente los ojos de la estampa que yo había roto! La estampa de la Virgen Milagrosa. La vi como una adolescente de 15 años. Con traje blanco…”.

Mientras ella se desangraba, lo único que sentía era paz, alegría… En ese momento la Virgen le dijo: “Mi pequeña, yo te amo”. Y le pidió que dejara todas las causas que ella llevaba y que tomara la causa de su Hijo. También se dio cuenta de que detrás de la Virgen había un señor mayor: era su abuelo.

Y su marido la tomó por loca
Cuando se despertó le narró toda la experiencia a su marido, Javier. Él la tomó por loca, y no era para menos. Una atea convencida, militante anticatólica, y despertando de aquellos sueños…

En seguida le llevaron a que maestros ascendidos, a psicólogos y expertos de la Nueva Era la examinaran y la convencieran de que aquellas experiencias eran fruto de sus alucinaciones y las heridas recibidas. Sin embargo, “nadie podía quitarme de la cabeza que era Dios”.

Lo primero, confesarse“Lo primero que necesitaba era un sacerdote. Necesitaba confesarme. Lo primero, lo primero, era la confesión. Yo le pedía a Dios que no me muriera por el camino, yendo a casa, porque me iría al infierno. En la confesión estaban todos los pecados. Los más horribles”.

Era una nueva etapa, y había que comenzar desde el principio y bien hecho todo. Así que “lo primero que hice fue aprender a amar a Jesús, a amar a los sacerdotes, a amar a la Iglesia, amar a los sacramentos”.

Amparo se sentía totalmente enfangada y a la vez invitada a una nueva revolución: “Lo único que transforma el mundo es Dios. Yo no soy digna. Es tan grande el amor de Dios…”

La conversión de su maridoAmparó rezó e invitó a su marido Javier a la conversión. Con el tiempo, Javier, igual de revolucionario que ella, empezó a dar pruebas de cambio por amor a Amparo.

Debía ser una experiencia dramática en sí misma por el solo hecho de tener que romper con toda una vida de convicciones y lucha comprometida. Amparo lo explica así: “Mi marido aceptó creer en Dios y en la Virgen, pero no creía en el sacramento. Pero Dios nos puso un sacerdote santo en el camino. Por fin se confesó y su confesión duró más de dos horas. Al salir, sintió que se había quitado quintales y quintales de cosas”.

Ahora tocaba denunciar las mentiras de la ONU

La conversión de las personas, las más de las veces, es un proceso largo y con etapas. Amparo estaba en camino, pero aún no renunciaba a toda su vida de pecado. Parte de ella la necesitaba, pues su sueldo de Naciones Unidas era un ingreso necesario para la familia y su ritmo de gastos.

Todo vino cuando una amiga suya le pidió información sobre la distribución de la píldora del día siguiente por parte de Naciones Unidas en Ecuador. Amparo era responsable de su importación y distribución en el país.

De hecho su agencia de Naciones Unidas había vendido a Ecuador 400.000 (cuatrocientas mil) dosis de la píldora del día siguiente. La ONU en Nueva York, a la UNFPA en Ecuador: “Nos las venden a 25 centavos de dólar, y nosotros las vendemos entre 9 y 14 dólares. Es un negocio redondo”.

En Ecuador hubo un juicio que perdió Naciones Unidas por la distribución de la píldora y lo ganaron los provida, puesto que tuvieron que reconocer que no es un método anticonceptivo, sino que es antiimplantatorio, es decir abortivo, y que se utiliza cuando los métodos anticonceptivos fallan.
 
El culmen de su decisión de convertirse y dar un paso  definitivo hacia Dios se dio de camino al juzgado en ese juicio que perdió la ONU: “Cuando estábamos llevando la información al Tribunal, un periodista me hizo una pregunta que pensé que era Dios quien me la hacía -estás con Dios o estás con el demonio-. La pregunta fue: ¿Qué pensaba yo de la pastilla del día siguiente? Y, claro, yo seguía trabajando para las Naciones Unidas y apoyaba a todas las organizaciones proaborto. En ese momento me di cuenta de que era el momento de decir la verdad y dejar de mentirme a mí misma. Era una incoherencia ser católica y a la vez, por el dinero, seguir apoyando a una organización que va contra mis valores. Y, claro, dije la verdad y las Naciones Unidas me echaron”.

¿Qué hay detrás de Naciones Unidas?
Detrás de los proyectos de la ONU, detrás de las palabras bonitas que usan cuando hablan de salud reproductiva, en realidad hay toda una promoción del aborto y de los anticonceptivos. Es el único objetivo para toda América Latina.

En la entrevista de Amparo en la cadena de televisión norteamericana EWTN, denunciaba que en el libro “Cuerpos, tambores y huellas”, editado por las propias Naciones Unidas, se reconoce la promoción de las relaciones sexuales en niños desde los 10 años. Y que en él se explica claramente tres cosas:

- que los padres no deben ser informados de la educación sexual que reciben sus hijos,

- que los colegios deben distribuir anticonceptivos a sus alumnos sin conocimiento y consentimiento de los padres,

- y que si un maestro o médico llegase a informar a los padres de que sus hijos están usando anticonceptivos, ese maestro o médico debe ser expulsado de su trabajo por romper el silencio profesional.

Amparo, y no sólo de ella, denuncian la existencia de un completo negocio en el que no se desaprovecha nada: se promueve las relaciones sexuales entre los niños y adolescentes, y se les venden preservativos. Como éstos fallan, entonces se les ofrece el aborto o la píldora del día siguiente. Como el aborto produce restos humanos, estos sirven bien para la experimentación o bien para extraer algunas sustancias que después se usan cremas, champús, etc. Negocio completo.

Puede ver una conferencia de Amparo Medina

Y ahora en la lucha por la vidaLa realidad fue más dura de lo previsto en un primer momento. El matrimonio lo perdió todo cuando salió de la revolución. Tuvieron que renunciar a muchas cosas, las primeras a las materiales. Pero fue “hermoso encontrar juntos el amor de Dios y quitarse los mitos con respecto a los sacerdotes, a la Virgen, a la Iglesia…”

Amparo Medina y su marido Javier Salazar son padres de tres hijos. Ella es Directora ejecutiva de Acción Provida Ecuador (http://accionprovida.com.ec/) además de colaborar y asesorar en otros organismos.

Ahora también lucha por la familia, las mujeres y los niños, pero desde la verdad integral de las personas, y no desde el negocio económico.

Amenazas de muerteUn nuevo enfoque, sí, pero no exento de peligros. Así, Amparo ha sufrido amenazas de muerte como la que recibió no hace mucho en una caja de zapatos dentro de la cual había una rata muerta con el mensaje “muerte a los provida” y “recuerde que los accidentes existen, recuerde que las muertes accidentales son el día a día de este país, NO SIGA CON SU CAMPAÑA ANTI MUJER Y HOMOFÓBICA…Muerte a los traidores, muerte a los anti Patria, MUERTE O REVOLUCIÓN”.

Amparo no se arredra. Y sigue con su lucha confiada en que tiene en sus manos la posibilidad de defender miles de vidas humanas.

Si desea ver una entrevista realizada a Amparo Medina en la cadena de televisión nortemericana EWTN puede seguirla aquí












quinta-feira, 6 de dezembro de 2012

Ativistas LGBT Controlam Agência da ONU para Refugiados - by Stefano Gennarini, J.D.

NOVA IORQUE, EUA, 7 de dezembro (C-FAM) O Alto Comissário para Refugiados na ONU (ACRONU) publicou novas normas abrangentes de pedidos de asilo apresentados por indivíduos lésbicos, gays, bissexuais ou transgêneros (LGBT), com a compreensão de que as pessoas perseguidas por sua orientação sexual e identidade de gênero precisam receber concessão de asilo em decisões de condição de refugiados.
 
Apesar da contínua discórdia dentro da ONU por causa do reconhecimento de “orientação sexual e identidade de gênero” como categoria nas leis internacionais, o Alto Comissário para Refugiados na ONU (ACRONU) incluiu pessoas que são perseguidas por causa de sua orientação sexual e identidade de gênero entre aqueles que se qualificam para a condição de refugiado desde 2002.

O que está acontecendo é polêmico. A definição de refugiado na Situação de Refugiados de 1951, um dos primeiros tratados da ONU, exclui pessoas deslocadas por conflito armado ou outros desastres. Tentativas de expandir a definição, que só cobre perseguição por causa de raça, religião, nacionalidade, filiação num grupo social, e opinião política, têm parado e fracassado.

Sob a Convenção de 1951 pessoas que se qualificam como refugiadas não podem ser repatriadas para o país do qual estão fugindo. O ACRONU está incumbido de supervisionar a aplicação da convenção. Regimes de controle de fronteira de países membros da ONU são obrigados a cumprir essa obrigação.

As normas estabelecidas como premissa nas decisões de tribunais e agências progressistas de controle de fronteiras nacionais sustentam a orientação sexual e identidade de gênero como “aspectos fundamentais da identidade humana que são ou inatos ou imutáveis,” e “tão fundamentais para a dignidade humana que uma pessoa não deve ser compelida a abandoná-los.” As normas destacam as melhores práticas para procedimentos de decisão de condição de refugiado para pessoas LGBT, pedindo um “ambiente sempre favorável” e “uso de vocabulário que não seja ofensivo e mostre disposição positiva para com a diversidade.”

O ACRONU define os termos como “amplas categorias que criam espaço para auto-identificação.” A agência adverte contra aplicações inflexíveis de rótulos como lésbica, gay, bissexual, transexual, intersexual e homossexual, para citar alguns.

O ACRONU cita os Princípios de Yogyakarta, um documento polêmico criado por ativistas LGBT em 2007 para reivindicar uma ampla variedade de direitos para indivíduos LGBT nas leis internacionais, para justificar a concessão de asilo nessas bases e sua definição de categorias LGBT.

Embora as normas reconheçam a natureza não obrigatória dos Princípios de Yogyakarta, o ACRONU afirma que os princípios “refletem princípios bem estabelecidos nas leis internacionais.”

Esse uso dos Princípios de Yogyakarta por parte do ACRONU segue a intenção professa dos criadores do documento, alguns deles sustentando posições proeminentes dentro do sistema da ONU, de disseminar as reivindicações e transformá-las em recomendações e opiniões não obrigatórias de agências da ONU e sistema de direitos humanos da ONU, a fim de assegurar uma cabeça-de-ponte normativa para direitos LGBT dentro do sistema da ONU.

Especialistas em direito internacional contestam que a mera repetição dessas reivindicações possa ter o efeito de garantir aceitação universal de novos direitos especiais para indivíduos LGBT ou até mesmo criar novas leis consuetudinárias internacionais. Piero Tozzi, assessor legal sênior da Aliança de Defesa à Liberdade, negou tais efeitos quando os princípios foram publicados pela primeira vez dizendo que as leis internacionais “não são uma vasilha vazia na qual conteúdo politicamente correto hoje pode ser despejado e rotulado de ‘consuetudinário.’”

Tradução: Julio Severo

quinta-feira, 23 de agosto de 2012

Editorial: Delegates Beware on Sexual Orientation - by Austin Ruse


NEW YORK, August 24 (C-FAM) The UN is in the midst of a multi-year campaign to regularize homosexuality and other behaviors in the scheme of international law.

The skirmishes began many years ago with attempts by Brazil to place sexual orientation within a resolution at the Human Rights Commission in Geneva. This failed more than once but it was a testing motion to see where they stood. Read More

sexta-feira, 3 de agosto de 2012

Book Review: Sovereignty or Submission? - By Susan Yoshihara, Ph.D.

NEW YORK, August 3 (C-FAM) The US Senate may vote this week on ratification of the latest UN human rights treaty, this one on people with disabilities. Does it really matter whether the US ratifies such treaties? A new book published by a long-time Washington DC scholar says it matters a great deal. John Fonte of the Hudson Institute argues that each treaty saps the very lifeblood of democratic nations by arming a legion of advocates who would replace popular sovereignty with global governance.

Fonte says more than a hundred countries have adopted gender quotas for elected offices after ratifying the Convention on the Elimination of Discrimination Against Women (CEDAW). Twenty-two nations have changed their laws on childcare. And Norway has required 40% of corporate boards to be assigned on the basis of sex. Read More

sábado, 23 de junho de 2012

RÍO+20: ¿DE QUÉ VICTORIA HABLAN? - por Juan C. Sanahuja


Fuentes: Propias; Agencias; NG 1155, 1156, 1157.

Por Juan C. Sanahuja

Nunca hemos polemizado con medios de información católicos. No es nuestro estilo. No queremos contribuir a la confusión reinante entre los cristianos. Pero, aún manteniendo el ánimo de no disputar entre hermanos, consideramos que es nuestro deber al servicio de la Verdad y de la verdad, hacer algunas precisiones para ayudar a nuestros lectores a juzgar la realidad.
Advertencia del Cardenal Tauran
El documento de Caritas Internationalis confunde y se presta al juego de la ONU

Varios de medios de comunicación católicos han titulado como victoria pro vida y derrota del aborto en Río+20, al fracaso de la cultura de la muerte en incluir los términos derechos reproductivos y servicios de salud reproductiva en el documento final de esa Conferencia de la ONU. Es evidente, que es algo muy positivo que dichas palabras no aparezcan en forma explícita, que eso ha costado un gran esfuerzo y, por lo tanto, es lógico que nos complazca y alegre. Pero de ahí, a hablar de “triunfo” hay un largo trecho. Es nuestro deber pelear todas las batallas que podamos, sin transformar los logros parciales en cantos triunfales.

Todo hay que decirlo, esos términos y otros, que atentan quizás más contra el orden natural, están contenidos en los vocablos “igualdad de género y empoderamiento de la mujer”. Pienso que nos tenemos que acostumbrar a juzgar el contenido de los documentos de la ONU, a la luz de la muy conocida reinterpretación de los términos y palabras.

En nuestro servicio anterior, RÍO+20: Aborto y género, explicamos los motivos. La sola mención de la Conferencia sobre la Mujer de Beijing o de la Convención para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), indican que el aborto no ha sido excluido del texto de la conferencia. A su vez, en estas páginas, nos hemos referido reiteradamente a la iniquidad contra el orden natural que significan los llamados Objetivos del Milenio.

El documento final de Río+20, dice: “Decidimos acelerar la implementación de los principios contenidos en la Convención por la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), la Agenda 21, la Declaración de Beijing y los Objetivos del Milenio” y también apoya la “priorización de medidas que promuevan la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres, incluyendo la remoción de las barreras para su participación igualitaria en la toma de decisiones”. Por supuesto, que las abortistas pro gay, Michelle Bachelet y Mary Robinson, se quejaron: les pareció poco, preferían las palabras explícitas, pero ¡qué se puede esperar de esos personajes!

La Convención de la Mujer, la Declaración de Beijing y los Objetivos del Milenio para el Desarrollo, son sinónimos de aborto y de otras aberraciones contra la ley natural.

Advertencia del Cardenal Tauran

Puede arrojar luz, la declaración en el año 2000, del entonces Secretario para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado del Vaticano, Mons. Jean-Louis Tauran (hoy Cardenal), "el CEDAW difundió en febrero de 1999 una Recomendación General en la que condena las leyes que prohíben el aborto. En la misma recomendación dicen que el Estado debería ofrecer los servicios de salud reproductiva incluso en aquellos casos que se opongan las autoridades sanitarias". No sólo el CEDAW fue incluido en las críticas de Mons. Tauran, sino también la UNICEF, el ACNUR, "por su decisiva participación en el programa de control de nacimientos". Añadiendo, "las declaraciones oficiales de la OMS reflejan tendencias que son inaceptables para la Santa Sede”. (Vid. J. C. Sanahuja, El Desarrollo Sustentable. La nueva ética internacional, Vortice, Buenos Aires 2003, p. 197).

Cumbre de mandatarias por la igualdad

Entre los eventos de Río+20, se realizó la Cumbre de mandatarias por la igualdad, que reunió a Presidentas, primeras ministras y ex mandatarias y en la que se reafirmó la igualdad de género como uno de los pilares del desarrollo sustentable. La reunión fue impulsada por Michelle Bachelet, que fue con Dilma Rousseff, la estrella de la reunión. ¿Cree alguien sinceramente que diga lo que diga el documento final de Río+20, este conjunto de abortistas dejará de imponer en sus países los “derechos reproductivos”, basados justamente en las conclusiones, entre otras, de ésta Cumbre?

Señalemos que Rousseff, nombró Ministra de Asuntos de la Mujer a Eleonora Menicucci: ex-guerrillera, divorciada y que declaró ser bisexual y haber hecho dos abortos en su vida, (Página 12, Buenos Aires, 14-02-12).

Voces católicas: otras cosas que no ayudan
Lamentablemente, también debemos señalar, que no ayuda a aclarar la confusión entre los católicos, declaraciones como la de Caritas Internacional, publicada por la Agencia Informativa Católica Argentina, el 19 de junio pasado.

Caritas, institución oficial de la Iglesia, no es clara en su exposición. Por sólo nombrar dos rarezas del documento, éste habla del respeto a los derechos humanosy los derechos de la Tierra en búsqueda de una convivencia armónica del ser humano con la naturaleza”. ¿Desde cuando para los cristianos, la tierra es objeto de derechos? Parece oscurecerse la verdad de que el hombre, “es colocado en el jardín para cultivarlo y custodiarlo, por encima de todos los demás seres puestos por Dios bajo su dominio (Génesis, 1, 15 y ss). Pero al mismo tiempo el hombre debe someterse a la voluntad de Dios, que pone límites en el uso y dominio de las cosas (Génesis, 2, 16 y ss)” (Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis, 30-12-87, n. 29). Esos límites en el uso y dominio de la tierra, son la voluntad de Dios para el hombre y no “derechos de la Tierra”.


También es lamentable que Caritas Internationalis, nos hable de “la visión contenida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el compromiso de los líderes para aplicarlos. Representan hoy una hoja de ruta para el desarrollo sostenible y un mundo más equitativo”. Cuándo éstos son en realidad, instrumentos de la reingeniería social anticristiana. FIN, 22-06-12

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quarta-feira, 4 de abril de 2012

Les idoles de la modernité - entretien avec Mchel Schooyans

In La Nef N°225 d'Avril 2011

Mgr Michel Schooyans, professeur émérite de l’université catholique de Louvain, est l’auteur d’ouvrages importants qui ont marqué l’époque, notamment dans tous les sujets qui touchent à la Vie. Son dernier livre, Les idoles de la modernité, qui présente une bonne synthèse de sa pensée, est l’occasion de l’interroger.


La Nef – Vous avez intitulé l’un de vos livres La dérive totalitaire du libéralisme : qu’entendez-vous par là ?
Mgr Michel Schooyans – Alors que nous avons assisté à l’échec du système soviétique de gouvernement, nous sommes témoins de l’émergence d’une tendance totalitaire issue de l’idéologie libérale. Quand nous examinons les deux idéologies – la communiste d’une part, la libérale d’autre part – nous constatons qu’à première vue il y a une grande différence entre les deux. En réalité, les deux idéologies ont une caractéristique commune : elles exaltent la lutte, la survivance du plus apte. Dans le système communiste, la lutte des classes consacre la victoire du plus fort. Mais quand nous regardons ce qui se passe dans l’idéologie libérale, nous rencontrons la même dynamique, celle de la concurrence effrénée et de la survivance. Le marché subsiste mais d’importants instruments qui devraient le réguler sont enrayés. Il n’est plus une réalité humaine avec ses échanges et ses lois. C’est un champ de bataille où s’opposent les forces des plus faibles et celles des plus puissants. Ceux qui ont le droit de survivre, ce sont ceux qui ont la capacité de consommer et de produire.

Vous avez dénoncé la nouvelle conception des droits de l’homme prônée par l’ONU : de quoi s’agit-il ?
Nous sommes entrés dans une nouvelle révolution culturelle. L’ONU est en train de mettre en place une conception nouvelle du droit. Les vérités fondatrices de l’ONU concernant la centralité de l’homme dans le monde, exposées dans la Déclaration de 1948, sont peu à peu désactivées. Selon la nouvelle conception onusienne du droit, aucune vérité sur l’homme ne s’impose à tous les hommes. Les droits de l’homme ne sont plus reconnus comme des vérités devant lesquelles on s’incline ; ils sont l’objet de procédures, de décisions consensuelles. Nous négocions et, au terme d’une procédure pragmatique, nous décidons, par exemple, que le respect de la vie s’impose dans tels cas mais pas dans d’autres, que l’euthanasie doit être libéralisée, que les unions homosexuelles ont les mêmes droits que la famille monogame et hétérosexuelle, etc. Ainsi naissent de soi-disant « nouveaux droits de l’homme », toujours renégociables au gré des intérêts changeants de ceux qui peuvent faire prévaloir leur volonté.
Pour acclimater ces « nouveaux droits » et surtout la conception du droit qui leur est sous-jacente, deux axes d’action doivent être privilégiés. Il faut d’abord affaiblir les nations souveraines, car elles sont normalement en première ligne lorsqu’il s’agit de protéger les droits inaliénables de leurs citoyens. Ensuite, dans les assemblées internationales, il faut obtenir le plus large consensus possible. Une fois acquis, le consensus peut être invoqué pour faire adopter des conventions internationales, des pactes ou des protocoles, qui acquièrent force de loi dans les États qui les ont ratifiés. Ainsi se constitue peu à peu un droit international purement positiviste et pyramidal, inspiré de Kelsen. À ce droit, et à lui seul, il appartiendra de valider les droits nationaux particuliers.

Que répondre à ceux qui croient encore au mythe de la surpopulation, prétexte facile pour imposer contraception et avortement ?
Ce qu’on ignore trop souvent, c’est que la grande cause de l’augmentation de la population, c’est l’accroissement de l’espérance de vie. Partout dans le monde, les hommes et les femmes vivent aujourd’hui plus longtemps qu’il y a 50 ou 100 ans. Les hommes qui aujourd’hui vivent jusqu’à 80 ans occupent la terre deux fois plus longtemps que ceux qui, jadis, pouvaient espérer vivre 40 ans.
Par ailleurs, en dépit de ce que l’on occulte généralement, on observe actuellement, partout dans le monde, une tendance à la baisse de la fécondité. Déjà en 1997, la Division de la Population de l’ONU a reconnu ce fait. Dans un bon tiers des 200 pays du monde, l’indice de fécondité est inférieur à 2,1 enfants par femme. Pour qu’une population se renouvelle, il faut en effet que chaque femme ait au moins 2,1 enfants. À terme, cette situation met en péril l’avenir de l’humanité.

Que pensez-vous de la notion de développement durable ?
Actuellement, c’est souvent au nom de la « surpopulation » qu’est invoquée la notion de développement durable pour prétendre que la terre est surpeuplée. Pour respecter le milieu ambiant, il faudrait définir certains quotas d’hommes admis à exister. On ne pourrait pas dépasser un certain nombre d’habitants sur la terre, parce que celle-ci ne serait pas capable de supporter une population mondiale arrivant à saturation. Or ce type de vision malthusienne est dépourvu de fondement scientifique. Personne n’est en mesure de fixer des limites à la créativité humaine. Les hommes ont une capacité d’invention indéfinie et indéfinissable, très palpable dans le domaine alimentaire. En matière d’énergie, on dit que le pétrole va s’épuiser ; cela est probable. Mais quand ? Observons que les hommes n’ont pas toujours connu le pétrole ni vécu avec lui, et qu’en second lieu, l’homme a prouvé qu’il était capable de découvrir et d’exploiter de nouvelles sources d’énergie.
En résumé, l’évolution de deux indicateurs démographiques majeurs, la fécondité et l’espérance de vie, confirme qu’il n’y a pas de danger d’« explosion » démographique. Ce qui, en revanche, justifie une vive préoccupation, c’est l’augmentation dans nos sociétés de la proportion des personnes âgées par rapport aux jeunes.

Finalement, le grand problème de l’Occident, n’est-il pas tout simplement le rejet de Dieu ?
L’indifférence face à la vérité est devenue une des caractéristiques des sociétés occidentales. « Toutes les vérités se valent » : c’est le « pluralisme » doctrinal qui va de pair avec l’agnosticisme de principe. Cette indifférence est aujourd’hui la faiblesse majeure de nos sociétés. Pour suppléer à cette faiblesse, on recourt à un expédient : la règle de la majorité. Ce qui ne devrait être qu’une règle de fonctionnement devient la référence ultime pour fonder les normes juridiques. On demande tout à la seule volonté de la majorité. Triomphe posthume de Rousseau et empire de la volonté générale, en un sens. Cette majorité est créditée de la capacité d’assurer aux lois une « sainteté » civile, en vertu de laquelle, pour être bon citoyen, il faut respecter inconditionnellement la loi, sauf à être accusé d’insociabilité et condamné comme tel. Il n’y a plus de place pour une instance supérieure qui puisse être invoquée pour contester la loi, quelle qu’elle soit. Le rapport devient ainsi aléatoire entre la loi positive et la requête de justice.

Ce rejet de Dieu est-il inhérent à la modernité ?
Beaucoup de nos contemporains croient que Dieu est un obstacle à leur bonheur. Dieu serait une entrave à la liberté humaine. Ces hommes refusent l’idée de dépendance ; ils rejettent a priori l’idée de création. Pour eux, être créé, c’est vivre dans la dépendance, et vivre dans la dépendance, c’est être esclave. À l’esclave, donc, de tuer le maître. Dans cette perspective, voir dans la création la première révélation est désormais dépourvu de sens. Voir dans l’être humain l’image de Dieu est tout autant dépourvu de sens. La seule loi qui doive être suivie, c’est celle de la nature entendue au sens purement matériel. Or cette nature-là est violente : elle sélectionne en éliminant les moins aptes. C’est à cette nature, exaltée dans la Charte de la Terre et célébrée sous le vocable de Gaïa, que les hommes doivent désormais se soumettre, car ils sont le produit d’une évolution purement matérielle, et ils retourneront à la terre dans une mort définitive. La culture de la mort a commencé lorsque les hommes ont décrété la mort du Père. Cela permet de comprendre que cette culture est une révolte contre Dieu et contre l’homme qui en est l’image.

Comment une démocratie pluraliste et laïque peut-elle « intégrer » Dieu ?
Commençons par lever la confusion, savamment entretenue, qui pèse sur les mots laïcisme et laïcité. Le laïcisme, c’est d’abord une doctrine intégralement rationaliste qui vise à détruire toute croyance religieuse. C’est aussi un ensemble de mouvements qui s’activent à généraliser ce rationalisme religieux. Par laïcité, on entend la distinction des deux sphères, politique et religieuse. Il y a longtemps que, dans nos sociétés occidentales, le pouvoir politique n’empiète pas sur le pouvoir religieux, ni vice-versa.
 
C’est sur fond de cette différence entre laïcisme et laïcité que surgit la question de la démocratie. Les grandes déclarations des droits de l’homme ont été proclamées par le pouvoir politique. Ces documents, dont plusieurs invoquent Dieu, sont fondateurs de la démocratie moderne, qui se définit essentiellement par la reconnaissance, par le corps social tout entier, du droit de tout homme à vivre, et à vivre dans la dignité. Or cette conception de la démocratie rejoint le fondement du christianisme : tous les êtres humains sont enfants du même Père, et par là même sont tous égaux en dignité. Sur cette base, un dialogue constructif peut s’ouvrir entre les différentes religions monothéistes et avec certains athées afin de combattre la barbarie. Quand est ébranlée la reconnaissance de cette dignité, on risque de retourner aux privilèges, aux injustices et aux cruautés des siècles de fer.
Propos recueillis par Christophe Geffroy

Vous avez dit « surpopulation » ?- Interview de Mgr Michel Schooyans


Paris, novembre 2011


- Existe-t-il un "plan mondial" de réduction de la population ? Si oui, quel est-il?

De nombreux organismes internationaux, publics ou privés, coordonnent, financent et exécutent des programmes de contrôle de la population mondiale. C’est le cas du FNUAP, de l’OMS, de l’UNICEF, du PNUD et d’autres agences de l’ONU. C’est le cas aussi de nombreux organismes « privés », dont la puissante IPPF. N’importe qui peut surfer sur le web et trouver les rapports et publications de ces organisations. Parmi les idéologues de ces programmes « contrôlistes », on relève Henry Kissinger et son célèbre Memorandum de 1974, et Robert McNamara et son rapport sur Une politique démographique mondiale, publié par l’ONU en 1991.

- Peut-on aller jusqu'à parler "d'eugénisme mondial" Si oui, pourquoi ?

Tout dépend de ce qu’on entend par eugénisme. Une des formes les moins connues d’eugénisme, c’est l’eugénisme qui veut contrôler la transmission de la vie parmi les populations moins favorisées. C’était déjà ce que préconisait le pasteur anglican Malthus. Celui-ci estimait qu’il fallait laisser faire la nature, qui procède d’elle-même à l’élimination de ceux qui, selon lui, sont de trop et qui, pour ce motif, ne sont pas invités au « grand banquet de la nature ». Plus tard, un autre auteur, Galton, développera cette vision pessimiste de Malthus et affirmera la nécessité de développer la sélection médicalisée des moins aptes.

- Comment dès lors faire face aux risques de surpopulation ? Quelles alternatives crédibles ?

La question que vous me posez se présente un peu comme une pétition de principe. Vous semblez présupposer qu’il est acquis qu’il y a « surpopulation ». Or c’est justement ce qu’il faudrait démontrer et qui ne l’a jamais été. Personne n’est en mesure de fixer des limites à la créativité humaine. Il y a cinquante ans, l’Inde comptait quelque deux cents millions d’habitants et ne parvenait pas à les alimenter correctement. Aujourd’hui, l’Inde compte plus d’un milliard d’habitants et elle exporte des céréales parce qu’elle a accueilli la révolution verte, avec notamment le prix Nobel de la paix Norman Borlaug (1970). Deux points méritent d’être soulignés pour en finir avec le mythe de la surpopulation. D’abord la fécondité, c’est-à-dire le nombre d’enfants par femme, est en baisse partout dans le monde. Pour qu’une population se renouvelle, chaque femme devrait avoir au moins 2,1 enfants. Or sur les 210 pays répertoriés par l’ONU, plus d’un tiers ont un indice de fécondité inférieur à 2,1. Presque aucun pays européen n’atteint le seuil de 2,1. Les populations de l’Allemagne et de la Russie sont en train de s’effondrer. Le second point à souligner et qui n’est presque jamais pointé par les médias, c’est que la grande cause de la croissance de la population n’est pas à chercher dans la fécondité, qui est en baisse partout, mais dans l’augmentation, partout dans le monde, de l’espérance de vie. L’enfant qui naissait en 1900 avait une espérance de vie de moins de 25 ans. L’enfant qui naît aujourd’hui a une espérance de vie près de trois fois supérieure. Il occupe donc la terre trois fois plus longtemps que ceux qui l’ont précédé.

- Pensez-vous que la récente réunion du G20 à Cannes puisse aider les gens à ouvrir les yeux sur ces questions ?

Je constate que les pays européens ont une tendance marquée à refuser la vie. Ils ont en particulier tendance à récuser les évidences démographiques en ce qui concerne les pensions. Je constate également que la croissance prévue du PIB allemand pour l’an prochain est de l’ordre de 1%. En face, le même taux de croissance pour la Chine devrait être de 9%. L’Europe continue à être malthusienne et a peur des pauvres. Les pays exploités pendant des siècles prennent en main leur destin. Comme me l’écrivait Alfred Sauvy dans une lettre qu’il m’a adressée le 7 octobre 1974 : « En face, les peuples jeunes, je veux dire à population jeune sont bien mieux armés ; ils peuvent souffrir de diverses façons, de famine même, mais ils l’emporteront fatalement puisqu’ils misent sur la vie ».
Mgr Michel Schooyans
Professeur émérite de l’Université Catholique de Louvain
Membre de l’Académie Pontificale pour la Vie
Michel Schooyans a publié récemment Pour comprendre les évolutions démographiques, Paris, Éd. APRD, 131 pages. L’ouvrage, hors commerce, peut être commandé à l’ASBL Le Feu, rue Douffet, 43, à B-4020 Liège, Belgique. Dans Renaissance catholique, numéro 116, mars-avril 2011, p. 20, Jean-Pierre Maugendre a rendu compte de son autre ouvrage Les idoles de la modernité, Éditions Lethielleux, 282 pages, 22 €.