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domingo, 21 de novembro de 2010

El Vaticano dice que las palabras del Papa no reforman o cambian las ensenanzas de la Iglesia


El Vaticano ha insistido este domingo en el carácter «excepcional» del uso del preservativo, después de que el Papa se haya declarado dispuesto a admitir su utilización «en ciertos casos».

En un comunicado, vuelve a subrayar que su utilización «no es la solución del problema».

Asimismo, el Vaticano ha dicho este domingo que las palabras del Papa sobre el uso del preservativo, que lo justifica en "algunos casos", no son "un cambio revolucionario", sino una "visión comprensiva" para llevar a una humanidad "culturalmente muy pobre hacia un ejercicio responsable de la sexualidad" .

Así lo manifestó el portavoz vaticano, el jesuita Federico Lombardi, en un comunicado, en el que aseguró que las manifestaciones de Benedicto XVI "no reforman o cambian las enseñanzas de la Iglesia, sino que las reafirman, en la perspectiva del valor y de la dignidad de la sexualidad humana como expresión del amor y la responsabilidad".

Lombardi precisó que, con sus palabras, el Papa no justifica moralmente el ejercicio "desordenado" de la sexualidad, pero considera que el uso de profiláctico para disminuir el riesgo del contagio del Sida "es un primer acto de responsabilidad, un primer paso hacia una sexualidad más humana".

A continuación reproducimos la Nota vaticana sobre las palabras del Papa y el preservativo:

Al final del capítulo décimo del libro "Luz del mundo", el Papa responde a dos preguntas sobre la lucha contra el sida y el uso del preservativo, preguntas que se remontan a la discusión que siguió a las palabras pronunciadas por el Papa sobre este tema en su viaje a África, en 2009.

El Papa confirma con claridad que en esa ocasión no había querido tomar posición sobre el problema de los preservativos en general, sino que había querido afirmar con fuerza que el problema del sida no se puede resolver únicamente con la distribución de preservativos, pues es necesario hacer mucho más: prevenir, educar, ayudar, aconsejar, estar junto a las personas, ya sea para que no se enfermen, ya sea porque se han enfermado.

El Papa observa que también en el ámbito no eclesial se ha desarrollado una conciencia análoga, como lo demuestra la llamada teoría "ABC" (abstinence, be faithful, condom), en la que los dos primeros elementos (abstinencia y fidelidad) son mucho más determinantes y fundamentales para la lucha contra el sida, mientras que el preservativo se presenta en última instancia como una escapatoria, cuando faltan los otros dos elementos. Por tanto, debe quedar claro que el preservativo no es la solución del problema.

El Papa amplía después su mirada e insiste en el hecho de que concentrarse únicamente en el preservativo significa banalizar la sexualidad, que pierde su significado como expresión de amor entre personas y se convierte en una "droga". Luchar contra la banalización de la sexualidad es "parte del gran esfuerzo para que la sexualidad sea valorada positivamente y pueda ejercer su efecto positivo en el ser humano en su totalidad".

A la luz de esta visión amplia y profunda de la sexualidad humana y de su problemática actual, el Papa reafirma que "naturalmente la Iglesia no considera los preservativos como la solución auténtica y moral" al problema del sida.

De este modo, el Papa no reforma o cambia la enseñanza de la Iglesia, sino que la reafirma, poniéndose en la perspectiva del valor y de la dignidad de la sexualidad humana, como expresión de amor y responsabilidad.

Al mismo tiempo, el Papa considera una situación excepcional en la que el ejercicio de la sexualidad representa un verdadero riesgo par la vida del otro. En ese caso, el Papa no justifica moralmente el ejercicio desordenado de la sexualidad, pero considera que la utilización del preservativo para disminuir el peligro de contagio es "un primer acto de responsabilidad", "un primer paso en el camino hacia una sexualidad más humana", en lugar de no utilizarlo, poniendo en riesgo la vida de la otra persona. En este sentido, el razonamiento del Papa no puede ser definido como un cambio revolucionario.

Numerosos teólogos moralistas y autorizadas personalidades eclesiásticas han afirmado y afirman posiciones análogas; sin embargo, es verdad que no las habíamos escuchado aún con tanta claridad de los labios de un Papa, si bien de una manera coloquial y no magisterial.

Benedicto XVI nos da, por tanto, con valentía, una contribución importante para aclarar y profundizar una cuestión debatida desde hace tiempo. Es una contribución original, pues por una parte mantiene la fidelidad a los principios morales y demuestra lucidez a la hora de rechazar un camino ilusorio, como la "confianza en el preservativo"; por otra parte, manifiesta sin embargo una visión comprensiva y de amplias miras, atenta para descubrir los pequeños pasos --aunque sean sólo iniciales y todavía confusos-- de una humanidad espiritual y culturalmente con frecuencia muy pobre hacia un ejercicio más humano y responsable de la sexualidad.

[Traducción del original italiano por Jesús Colina]

sexta-feira, 20 de março de 2009

Director of the AIDS Prevention Research Project at the Harvard Center: Pope is Correct on Condom Distribution Making AIDS Worse


By John-Henry Westen

March 19, 2009 (www.LifeSiteNews.com) - Edward C. Green, director of the AIDS Prevention Research Project at the Harvard Center for Population and Development Studies, has said that the evidence confirms that the Pope is correct in his assessment that condom distribution exacerbates the problem of AIDS.

See Dr. Green's impressive credentials and list of publications at
http://www.harvardaidsprp.org/faculty-staff/edward-c-green-bio.html

"The pope is correct," Green told National Review Online Wednesday, "or put it a better way, the best evidence we have supports the pope's comments."

"There is," Green added, "a consistent association shown by our best studies, including the U.S.-funded 'Demographic Health Surveys,' between greater availability and use of condoms and higher (not lower) HIV-infection rates. This may be due in part to a phenomenon known as risk compensation, meaning that when one uses a risk-reduction 'technology' such as condoms, one often loses the benefit (reduction in risk) by 'compensating' or taking greater chances than one would take without the risk-reduction technology." ( see the full interview with Green here: http://article.nationalreview.com/?q=MTNlNDc1MmMwNDM0OTEzMjQ4NDc0ZGUyOWYxNmEzN2E= )

The Harvard AIDS Project's webpage on Green lists his book "Rethinking AIDS Prevention: Learning from Successes in Developing Countries". It is stated that Green reveals, "The largely medical solutions funded by major donors have had little impact in Africa, the continent hardest hit by AIDS. Instead, relatively simple, low-cost behavioral change programs--stressing increased monogamy and delayed sexual activity for young people--have made the greatest headway in fighting or preventing the disease's spread."

The full text of Pope Benedict XVI's exchange with the reporter, which has set off a firestorm around the world in the media, has been released by the Vatican press office.

The pope was asked, "Holy Father among the many evils that affect Africa there is also the particular problem of the spread of AIDS. The position of the Catholic Church for fighting this evil is frequently considered unrealistic and ineffective.?"

Benedict XVI replied, "I would say the opposite.

"It is my belief that the most effective presence on the front in the battle against HIV/AIDS is precisely the Catholic Church and her institutions. I think of the Community of Sant' Egidio, which does so much, visibly and invisibly to fight AIDS, of the Camillians, of all the nuns that are at the service of the sick.

"I would say that this problem of AIDS cannot be overcome with advertising slogans. If the soul is lacking, if Africans do not help one another, the scourge cannot be resolved by distributing condoms; quite the contrary, we risk worsening the problem. The solution can only come through a twofold commitment: firstly, the humanization of sexuality, in other words a spiritual and human renewal bringing a new way of behaving towards one another; and secondly, true friendship, above all with those who are suffering, a readiness - even through personal sacrifice - to be present with those who suffer. And these are the factors that help and bring visible progress.

"Therefore, I would say that our double effort is to renew the human person internally, to give spiritual and human strength to a way of behaving that is just towards our own body and the other person's body; and this capacity of suffering with those who suffer, to remain present in trying situations.

"I believe that this is the first response [to AIDS] and that this is what the Church does, and thus, she offers a great and important contribution. And we are grateful to those that do this."

See Dr. Green's impressive credentials and list of publications at
http://www.harvardaidsprp.org/faculty-staff/edward-c-green-bio.html