quinta-feira, 18 de agosto de 2011

Madrid: La Policía critica al Gobierno por dejar que la marcha laica pasara por Sol

Los sindicatos consideran que los altercados ocurridos anoche «eran más que previsibles» y piden la dimisión de la delegada en Madrid, Dolores Carrión

In ABC.es

Los sindicatos policiales han defendido hoy la actuación de los agentes antidisturbios durante los enfrentamientos registrados en la Puerta del Sol entre la policía y los asistentes a la marcha laica, aunque han criticado al Gobierno por permitir que la manifestación discurriera por el kilómetro cero.

En opinión de los portavoces del SUP y CEP, los altercados, que concluyeron con ocho detenidos y siete agentes heridos eran "más que previsibles" dada la coincidencia en la Puerta del Sol de asistentes a la manifestación laica con los peregrinos llegados a la capital para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud.

Los enfrentamientos, según los sindicatos policiales, se produjeron una hora después de que la marcha concluyera y después de que en Sol coincidieran con los peregrinos un grupo numeroso de manifestantes que no regresaron a la plaza de Tirso de Molina, donde debía concluir la manifestación a las 21:30 horas.

A esa hora, los agentes policiales recibieron órdenes de desalojar la Puerta del Sol por el caos creado y cerrar los accesos al metro ya que los peregrinos que salían a la plaza eran insultados por más de un millar de manifestantes que también intentaron agredir y robar a algunos jóvenes, precisan los sindicatos. "Los incidentes se podían haber evitado con un recorrido de la marcha laica que evitara las zonas más concurridas de la capital por los asistentes a la visita del papa", ha asegurado un portavoz del CEP que denuncia que la delegación del Gobierno no entiende el principio de "tolerancia cero cuando se vulnera la legalidad".

Además, critica las órdenes de la delegación a las siete unidades de intervención policial (UIP) desplegadas para que se "alejaran" de la cabecera de la marcha, lo que demuestra "un signo de debilidad" y "una caótica" gestión del orden público. En este sentido, la Unión Federal de la Policía (UFP) ha calificado hoy en un comunicado de "caos total" lo sucedido anoche en Madrid, que ofreció una imagen de "espectáculo grotesco y penoso de chavalines que no sabían por qué les escupían, zarandeaban y les insultaban con agresividad".

La UFP ha solicitado además al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el cese de la delegada en Madrid, Dolores Carrión, como máxima responsable de coordinar a los cuerpos de seguridad de la Comunidad de Madrid.




Los laicistas muestran su verdadero rostro violento e intolerante y agreden a los peregrinos


In Religión Confidencial

Todo era una fiesta ayer miércoles en Madrid hasta que la manifestación contra el viaje del Papa llegó a la Puerta del Sol. Allí los manifestantes empezaron a insultar a los peregrinos, fácilmente identificables con sus mochilas y camisetas, y desconocedores de la marcha anti-Papa. Más de una veintena de jóvenes católicos fueron agredidos físicamente. Durante varias horas, la policía se inhibió. Es la primera vez que ocurre algo así en una JMJ. Pone de manifiesto el nivel de intolerancia y laicismo -rechazo a lo religioso en la vida pública- que ha crecido en los últimos años en España. Pero estas personas no van a conseguir estropear la gran fiesta internacional de los jóvenes católicos. Frente a los cientos de miles de peregrinos que están Madrid para participar en la JMJ, esta marcha -a la que asistieron menos de cuatro mil personas- va a quedar en nada.

Zenón de Elea


Vatican Releases Documents on US Abuse Case

VATICAN CITY, AUG. 17, 2011 (Zenit.org).- A Vatican spokesman is flatly denying two accusations of negligence in handling the 1965 sexual abuse case of Andrew Ronan in Oregon, and is releasing the documents to prove it.

Jesuit Father Federico Lombardi, the director of the Vatican press office, said in a statement today that the Holy See is contesting the assertion that the Vatican knew that Father Andrew Ronan was an abuser, and that, knowing of his past abuse, the Holy See transferred the priest from one location to another.

Ronan was a member of the Servite Fathers, and he and his order appealed to the Vatican for his laicization, which was was granted in 1966. He died in 1992.

The current case in Oregon -- Doe v. Holy See -- concerns accusations of abuse against a 17 year old in Portland, Oregon, in 1965. The plaintiff claims that Ronan was an employee of the Vatican, and is suing the Holy See for negligence.

"While most of the case has been dismissed," Father Lombardi said, "two accusations made by plaintiff’s attorneys have persisted and have been repeatedly reported in the press: that the Holy See knew that Ronan was an abuser; and that the Holy See transferred Ronan from one place to another with that knowledge."

"Those would of course be very serious accusations -- if true," the priest added. "But, as we are learning with the development of the case, the accusations are decidedly not true."

The note added a link to 70 pages of documentation "to assist those in the public who wish to study the matter carefully, and to assist the United States court in resolving the remaining issues in the case."

Jeffrey Lena, who represents the Holy See in the Oregon case, told Vatican Radio: "While the judicial system sometimes works slowly, these documents can be expected to be of assistance in bringing the case to a more rapid conclusion."

He added that the release of the documents should, "give pause to those persons, who all too willingly engage in sensational and intemperate comment without bothering to acquire a sound grasp of the facts."

On the Net:

Documentation: www.radiovaticana.va/pdf/documents_Doe_v_Holy_See.pdf

quarta-feira, 17 de agosto de 2011

El odio a la Iglesia - por Juan Manuel de Prada

Es el advenimiento de una nueva era lo que explica que el rechazo a la visita papal sea más furibundo y desgañitado

In Religión en Libertad

La inminente celebración de la Jornada Mundial de la Juventud está provocando muestras de rechazo que —a nadie se le escapa— son más articuladas que en anteriores visitas papales. Aunque organizadas en torno al movimiento de los «indignados» (cuyo carácter aparentemente marginal no debe confundirnos sobre su alcance, pues los «indignados» no son sino la avanzadilla o punta de lanza de una izquierda en proceso de «reinvención»), tales muestras de rechazo hallan expresión desinhibida en los medios de adoctrinamiento de masas, que hace apenas unos años se habrían conformado con deslizar insidias o tibios desdenes contra el Papa y hoy acogen en sus tribunas artículos y comentarios decididamente furibundos o desgañitados, regados de improperios y espumarajos.

Tales expresiones de rechazo suelen invocar el pretexto económico; pero salta a la vista que se trata, en efecto, de un mero pretexto, formulado además con desgana sumaria, más bien dirigido a despistados que a su propia parroquia. Los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud se han encargado de explicar reiteradamente que tal pretexto económico se funda en la mentira y en la manipulación; pero los furiosos saben que una mentira repetida mil veces puede convertirse en verdad, sobre todo entre gentes fácilmente sugestionables. Gentes a las que, desde luego, los furiosos no enviscan cuando el gasto —este sí, real— se destina a financiar desfiles orgullosos o candidaturas olímpicas o demás festivales del Régimen.

Pero el pretexto económico no tiene otro propósito sino maquillar con una coartada decente el odio a la Iglesia, tan antiguo e indestructible como la Iglesia misma, ese odio que tuvo su primera manifestación en el palacio de Herodes, la noche de Navidad, y cuya fosforescencia extraterrenal la perseguirá por los diversos crepúsculos de la Historia hasta la Parusía, cuando será derrotado definitivamente.

El odio a la Iglesia a veces se reviste con los tintes trágicos del martirio; y a veces con los chafarrinones grotescos de la chabacanería y la burricie. En este crepúsculo de la Historia vivimos uno de esos goznes o zonas de tránsito en que el odio a la Iglesia, que en las últimas décadas se había disfrazado con los ropajes del laicismo más o menos circunspecto o taimado, permitiendo de vez en cuando expresiones de chabacanería o burricie, empieza a olfatear la sazón de una persecución martirial, declarada y sin antifaces.

Y es el cercano advenimiento de una nueva era (que los signos de descomposición política e institucional y la quiebra económica pregonan) lo que explica que el rechazo a la visita papal sea más furibundo y desgañitado, utilizando todavía como avanzadilla o punta de lanza al movimiento de los indignados. Llegará el día en que el odio a la Iglesia ni siquiera precisará el empleo de avanzadillas; será un odio desatado y rampante que expedirá órdenes de búsqueda y captura contra el Papa, que prohibirá el culto y perseguirá tenazmente a los fieles.

Todo esto está escrito, y los católicos conscientes lo saben: saben que llegará el día en que el Papa no podrá salir del Vaticano; y también el día en que ni siquiera el Vaticano le servirá como refugio. Pero, entonces como ahora, nuestra misión será la misma: estar a su lado hasta el martirio, celebrando con alegría la gracia de su presencia entre los fieles, que es presencia de Cristo en un mundo que le ha vuelto la espalda; y al que le bastaría acogerlo para salvarse. Seamos punta de lanza de ese mundo que no quiere salvarse; porque, allá donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia.

www.juanmanueldeprada.com


New NASA Data Disproves Global Warming

U.N. Climate Models Flawed - Grossly Exaggerate Warming Effect


By Steven W. Mosher Weekly Briefing: 2011 (v13)

In Population Research Institute

We have all heard, ad nauseum, about the so-called “greenhouse effect.” Even little children can tell you how the build up of carbon dioxide in the atmosphere traps heat by increasing humidity and thickening the cloud layer.

Except that it doesn’t — at least to the degree that the U.N climate models have been programmed to “believe.”

Instead, as soon as the climate begins to warm, the Earth’s atmosphere begins releasing much of this energy into space.

How do we know this?

Two University of Alabama scientists, Dr. Roy Spencer and Dr. Danny Braswell, compared eleven years of data from the real world with U.N. climate model predictions — and found the models grossly flawed. The study, rather pointedly called On the Misdiagnosis of Surface Temperature Feedbacks from Variations in Earth's Radiant Energy Balance, appeared in a peer-reviewed journal, Remote Sensing, in late July. (Remote Sensing. 2011, 3, 1603-1613.)

As Dr. Spencer stated in a press release, “The [NASA Terra] satellite observations suggest there is much more energy lost to space during and after warming than the climate models show. There is a huge discrepancy between the data and the forecasts that is especially big over the oceans.”

This new study supports earlier National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) and NASA data showing that humidity and cloud cover did not increase the way that the flawed U.N. computer models predicted.

James M. Taylor, managing editor of the Environment & Climate News, also notes that “The Terra satellite data also support data collected by NASA's ERBS satellite showing far more longwave radiation (and thus, heat) escaped into space between 1985 and 1999 than alarmist computer models had predicted. Together, the NASA ERBS and Terra satellite data show that for 25 years and counting, carbon dioxide emissions have directly and indirectly trapped far less heat than alarmist computer models have predicted.”

This may sound to some like an abstract question of scientific research. It is not. There are many, including the President’s science czar, who would like to make fundamental changes in our way of life — even dictating how many children we can have — in order to combat the threat of “man-made global warming.”

To such anti-people ideologues we may add the profiteers. The United Nations, joined by dozens of nonprofits, has literally raised billions of dollars by frightening both politicians and ordinary people with the specter of the planet overheating. It is safe to say that there are thousands of people who, one way or another, profit from climate alarmism.

In a sane world, the Spencer-Braswell study should sound the death knell for the theory that, by releasing carbon dioxide into the atmosphere, we are making the planet unlivable.

Unfortunately, radical environmentalist and population control groups are largely immune to facts. For example, they continue to propagate the myth of overpopulation even as the populations of country after country age and die. Why should the myth of man-made global warming be any different?

Then, too, the Global Warming establishment has built up considerable forward momentum by this point. Movements with millions of adherents and billions of dollars in resources simply do not go quietly into their graves.

Still, while Global Warming alarmists like Al Gore continue to hyperventilate over the supposed danger of increasing levels of carbon dioxide in the atmosphere — and call for increased funding for abortion and fertility reduction programs — the rest of us can breathe easier.

It’s becoming abundantly clear that the only thing “man-made” about Global Warming is the hoax itself.

Steven W. Mosher, M.S. Oceanography, M.A. East Asian Studies, M.A. Anthropology, is the President of the Population Research Institute and has a research interest in historical climate change.


La interpretación que nadie quiere escuchar sobre la causa de los disturbios de Londres

William Oddie fue director del «Catholic Herald» y sigue siendo columnista en él, y no tiene en este caso temor a la incorrección política.

In Religión en Libertad

David Cameron ha anunciado que tomará medidas contra el "colapso moral" del que son síntomas los disturbios de la pasada semana en Londres y otras ciudades del Reino Unido.

Y si quiere una guía para evitarlo, se la brinda William Oddie, uno de los creadores de opinión más importantes del catolicismo inglés, columnista del Catholic Herald, del que fue director entre 1998 y 2004, y autor de obras como The Roman option [La opción romana] y Chesterton and the romance of the orthodoxy [Chesterton y la novela de la ortodoxia].

Oddie publicó este lunes un artículo en el Herald con un título largo y provocador: "Ahora tenemos la prueba de que abolir los derechos de los padres y animar a las familias monoparentales era algo desastroso: el desastre ha sucedido".

Datos que intentan taparse
Y es que los datos son tan claros, que diarios del establishment como el Times no ofrecen en internet los datos que sí han publicado en papel sobre las circunstancias personales de cientos de menores implicados en los estragos, amenazas y vandalismo que han conmocionado a la sociedad británica. Oddie reproduce esos datos, para que al menos sí queden así a disposición de todo el mundo.

Un informe del Instituto de Investigación de las Políticas Públicas (IPPR) destaca la mayoritaria proporción de hijos de familias monoparentales y hogares desestructurados entre los autores de los actos criminales. De hecho, ese factor ha sido mucho más relevante en la caracterización de los delincuentes que su origen social, pues como es sabido han sido detenidos varios vástagos de familias acomodadas e incluso millonarias como autores de robos y asaltos a tiendas y supermercados.

Es más: los mismos jueces se han visto sorprendidos al comprobar que en los juicios a chicos de trece y catorce años que llevaban cuarenta y ocho horas detenidos no estaban ninguno de sus padres. "Salvo en un caso", afirma el juez Jonathan Feinstein, de Manchester", "no he visto a ningún padre en el tribunal". Por su parte, la juez Elizabeth Roscoe, del distrito de Westminster, declaró que no podía concebir que "a los padres no les importase" que a una niña de 14 años que compareció ante ella se la estuviese acusando de delitos gravísimos que incluso podían afectar a la misma custodia, hasta el punto de no comparecer en la vista oral.

Siempre según el Times, un trabajador social de Lambeth, en el sur de Londres, afirma que en muchas familias monoparentales en las que la madre ha criado al hijo sin el padre, el hijo se ha adueñado de la situación: "Las madres solas tienen a menudo miedo de sus hijos", afirma, y además cuando éstos se meten en el mundo del crimen, llegan a ingresar más dinero que ellas: "Roban más de lo que sus madres ganan, y se convierten en la figura paterna, en la principal fuente de ingresos".

Un designio político deliberado
Pero Oddie no se limita a recoger estos datos, sino que aporta su propia visión de las cosas: "La familia basada en el matrimonio es la institución que hay que reconstruir con mayor urgencia... Durante décadas nuestro país ha minado el matrimonio, la familia, los derechos de los padres... y ahora de golpe queremos que los padres les digan a sus hijos adolescentes cómo tienen que comportarse".

Y esto no es sólo obra del laborismo, a pesar de que los gobiernos de Tony Blair incidieron en esa labor destructiva. Oddie critica la Ley Infantil de 1989, bajo gobierno tory, que "abolió los derechos de los padres, les animaba a no pasar demasiado tiempo con sus hijos, que incluso concedía a los hijos la posibilidad de proceder legalmente contra sus padres por intentar meterles en vereda, que incluso perseguía el cachete si no era ´razonable´ y debilitaba la autoridad de los padres hasta convertir al hijo en una especie de co-padre".

Oddie también señala que desde los años sesenta "el divorcio ha sido cada vez más fácil de conseguir y se ha difundido la idea de que hay muchas formas de familia y de que el matrimonio es sólo una opción más. Y si considerabas que la paternidad o maternidad en solitario debía ser desaconsejada, en vez de animar a ella mediante el sistema fiscal y de subvenciones, entonces eras considerado un fascista".

"En los años 50", concluye Oddie, "todo el mundo, incluidos gobiernos de todos los colores, sabían que el matrimonio es la base de la estabilidad social. Así que no ha habido nada de inevitable en lo que ha sucedido tras la ´liberación´ de los años 60, llevada a cabo por ideologías de todo tipo, no la última el feminismo radical: ha sido un designio político deliberado. Así que lo que un designio político puede hacer, otro designio político lo puede deshacer".

Esperemos que sea eso a lo que David Cameron se refería con lo de evitar el "colapso moral", y que no se diluya el proyecto en cuanto se diluya en el tiempo el recuerdo del salvajismo vivido.

Pinche aquí para leer el artículo completo.

Witnessing to the Sanctity of Human Life: The Example of Jerome Lejeune, M.D.


by Willam E. May, Ph.D, Senior Research Fellow

In Culture of Life Foundation

The August, 2011 issue of Catholic Medical Quarterly, the journal of the Catholic Medical Association of the United Kingdom, begins with an article “Jerome Lejeune: A Doctor for All Seasons.” His example in witnessing to the sanctity of human life from its inception until death was remarkable. Reflecting on it can be of value to all in the pro-life movement, particularly if some basic principles of medical ethics that he proposed are not only kept in mind but carried out in practice. The CMQ’s brief article is well done; hence this piece will basically be a summary of it, implemented by a brief description of Lejeune’s role in a famous court case in Tennessee toward the end of the 1980’s.

In 1959 Lejeune discovered the cause of Down’s Syndrome. Regarding the personhood of such children the CMQ article related the story of an American physician who told Lejeune that his father was a Jewish physician in Braunau, Austria. One day only two babies were born at the local hospital. The parents of the healthy boy were proud and happy. The other baby was a girl afflicted with Down’s Syndrome and her parents were very distraught about her birth. The physician ended the story by saying that the girl grew up to look after her mother despite her own disability. Her name is not known. The boy’s name was Adolf Hitler. The CMQ article then declares: “Quite likely the story is apocryphal. However, it does express the truth that was central to Lejeune’s vocation: people with disabilities are certainly no less human than those without.”

In 1962, Lejeune was awarded the prestigious Kennedy prize and, in 1965, he was appointed to the first Chair in Fundamental Genetics at the University of Paris. During this time, he helped thousands of parents to accept and love their children with Down’s Syndrome. He committed himself to the pro-life cause when he discovered that children with Down’s Syndrome were being aborted in ever greater numbers.

In his address on being awarded, in 1969, the William Allen Memorial Award, the highest distinction that could be granted to a geneticist, Lejeune condemned abortion. In 1973 he and his wife vigorously fought a bill filed to decriminalize abortion in France. They collected thousands of signatures from French doctors and politicians against the measure and the bill failed. However, much to his dismay, a law allowing abortion was passed in 1974. His pro-life stance led to his research grants being withdrawn and he was forced to close his laboratory.

In February 1989, Lejeune was a witness in a very unusual case argued before Judge W. Dale Young in Blount County, Tennessee. In that case, Junior L. Davis filed suit against his ex-wife, now Mary Sue Davis Stowe, over the custody of seven cryogenically frozen embryos that the two of them had created at a fertility clinic prior to their divorce. Lejeune’s testimony gave the scientific evidence that all seven of these frozen embryos are indeed living human beings, persons like the rest of us, made in God’s image. He called the canisters in which these tiny frozen human persons, along with thousands of others, were imprisoned “concentration cans,” and in 1992 published a book under that title, one of the finest pro-life books ever written.


In 1991, he wrote a summary of his reflections on medical ethics in seven brief points:
“1. Christians, be not afraid. It is you who possess the truth. Not that you invented it but because you are the vehicle for it. To all doctors, you must repeat: ‘you must conquer the illness, not attack the patient.’ 2. We are made in the image of God. For this reason alone all human beings must be respected.3. Abortion and infanticide are unspeakable crimes. 4. Objective morality exists. It is clear and it is universal….5. The child is not disposable and marriage is indissoluble. 6. ‘You shall honor your father and mother.’ Therefore, single parental reproduction by any means is always wrong. 7. In so-called pluralistic societies, they shout it down our throats: ‘You Christians do not have the right to impose your morality on others.’ Well, I tell you, not only do you have the right to try to incorporate your morality in the law but it is your democratic duty.

In 1993, Blessed Pope John Paul, his close friend, appointed Lejeune as the first president of the Pontifical Academy for Life. That same year he was diagnosed with lung cancer and, by Good Friday of 1994, he was critically ill. He died the next day, Holy Saturday, April 1, 1994.

Pope John Paul wrote of him: “We find ourselves today faced with the death of a great
Christian of the twentieth century, a man for whom the defense of life had become an apostolate.”

French bishops have introduced his cause for canonization.